Nos quitan el primer puesto

Loja siempre ocupó el primer puesto en algo mismo, ser la ciudad más cara del país y no había quien le gane. Hoy nos sorprende porque ha sido desplazada por Cuenca, Manta, Quito y Guayaquil, ciudades que tienen una canasta básica cuyo valor hasta diciembre del 2025 según el INEC, supera los $861.00, mientras que en Loja bajó $824 ubicándonos en quinto lugar entre nueve ciudades del Ecuador.

No obstante, los precios varían según el grupo y subgrupos de la canasta básica que incluye alimentos, bebidas, vivienda, indumentaria y otros gastos como salud, educación y transporte. Aunque Loja por su ubicación geográfica, tiene costos logísticos mayores porque gran parte de productos agropecuarios llegan de otras provincias del país y del Perú, los precios no han variado significativamente.

Aparte de que no producimos casi nada hay otros rubros que silenciosamente contribuyen para que nos devuelvan el primer puesto, entre ellos, el pan nuestro de cada día, sube el precio baja el peso, dejando a los panaderos a su libre albedrio imponer el precio de este negocio. También las medicinas y la salud en general, siendo Loja la ciudad donde está prohibido enfermarse. Desde el año 2023, según investigaciones y registros nacionales es la más cara para la salud.

Solo un alimento de primera necesidad se vende, por el momento, a precio de huevo, pero los productores avícolas están eliminando gallinas ponedoras para subir el precio. Por ello los “curanderos” vienen sugiriendo la necesidad de la “limpia del huevo” a ver si cambiamos la suerte y dejamos de ser clementes con los que se olvidan de los derechos de Loja al futuro y la esperanza.

El que nos quiten el primer puesto y nos bajen al quinto, no quiere decir que debemos olvidarnos del déficit de producción. Por el contrario, es una oportunidad para ocuparnos seriamente por el desarrollo productivo de Loja que ha venido siendo postergado por quienes deben liderar el proceso de la siembra y la cosecha, al menos en la poca tierra fértil que tiene la provincia, para no regresar al primer puesto.

Adolfo Coronel Illescas

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