En el mes de enero del presente año, el presidente Daniel Noboa envió a la Asamblea Nacional, con el carácter de económico urgente, un proyecto de ley con el objeto de “enfrentar el conflicto armado interno, la crisis social y económica por la cual atraviesa el Ecuador y que ha agravado la difícil situación fiscal”.
Dicho proyecto de ley se limitaba a proponer el incremento del IVA del 12 al 15 por ciento. Luego del trámite correspondiente entró en vigor una ley que no solamente permite al presidente de la República incrementar el IVA al 15 por ciento, sino que, además, por iniciativa de la Asamblea Nacional crea una contribución temporal para las sociedades mercantiles, otra contribución temporal para los bancos y cooperativas de ahorro y crédito, así como el incremento al ISD.
Conforme lo advertimos, desde la publicación de la ley en el Registro Oficial se han presentado varias acciones de inconstitucionalidad, principalmente por el hecho de que la Asamblea Nacional creó impuestos por iniciativa propia, atribución que no tiene de acuerdo con la Constitución, ya que esta es una facultad exclusiva del presidente de la República.
Reiteramos que sin reformas sustanciales que equilibren las finanzas públicas y eliminen el déficit fiscal estructural, cualquier creación o incremento de impuestos es sacrificar a los contribuyentes para depositar recursos en el barril sin fondo o saco roto que actualmente significa el Estado ecuatoriano.
Gustavo Ortiz Hidalgo
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