¿Y si Jesús caminara hoy entre nosotros?

En un país como el nuestro, herido por la desigualdad y la indiferencia, vale la pena preguntarnos: ¿de qué lado estaría hoy Jesús, si caminara por nuestras calles, si viera a nuestros niños vendiendo caramelos en los buses o en los semáforos, si escuchara los gritos de las madres que buscan justicia o los suspiros silenciosos de quienes migran porque aquí ya no hay esperanza?

No estaría en las oficinas de los poderosos, ni lo veríamos sonriendo en selfies con políticos, ni compartiendo mesa con banqueros, ni dando discursos en foros empresariales. Estaría, seguramente, en las periferias, en las calles. En las cárceles olvidadas, en los barrios donde la violencia le ha ganado al Estado, en los hospitales sin medicinas y en las escuelas donde los docentes aún enseñan por vocación, sin su salario al día.

Jesús no encajaría en el protocolo. Sería incómodo. Denunciaría las injusticias sin miedo, llamaría hipócritas a los que se visten de fe mientras oprimen al débil al que coartan derechos. Le levantaría la voz a los políticos que compran votos con promesas que son mentiras y haría temblar a los jueces y fiscales que se venden.

Probablemente no cargaría una cruz de madera al hombro, pero cargaría algo aún más pesado: la indiferencia de una sociedad que ha aprendido a mirar hacia otro lado. Llevaría la carga de un mundo que normaliza la exclusión. Y si se atreviera a repartir el pan sin exigir documentos, o a tocar al enfermo sin seguro médico, lo llamarían “populista”, “peligroso”, “subversivo”, “enemigo del orden”.

Quizá no sea comunista, como muchos temerían, pero sí profundamente humano y progresista. Compartiría sin medir, abrazaría sin prejuicio, denunciaría sin odio. Y eso, en un mundo adicto al poder y a la apariencia, sería una revolución.

La historia lo crucificó por amar demasiado. Y hoy… lo volveríamos a hacer.

Porque mientras no seamos capaces de ver a Dios en el rostro del pobre, seguiremos matando a Jesús con nuestra indiferencia.

Álex Daniel Mora Arciniegas

alexmorarciniegas@gmail.com

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