Terminado el periodo vacacional, desde el 12 de agosto del 2025 regresan los profes para un nuevo período lectivo 2025 – 2026. Sin lugar a dudas es necesario fortalecer la calidad educativa ¿Cómo hacerlo? Cuando se habla de calidad educativa, no solo se debe tomar en cuenta los resultados de una prueba, ya que los resultados nos dicen solo una parte de la calidad educativa, pero los procesos educativos van mucho más allá. Cuando hablamos de calidad no solo intervienen los factores cognitivos; también es necesario preguntarnos si lo que vamos a enseñar es pertinente ¿qué necesitan aprender los niños y jóvenes?
El próximo año lectivo requiere educar no solo la cabeza. Las cosas importantes de la vida. Sin el concepto de integralidad tampoco podemos hablar de calidad en educación ¿Están recibiendo los niños y jóvenes el apoyo que necesitan? Sin equidad la calidad también es difícil. Se trata de invertir en una nueva educación, que dote de herramientas que enseñe a pensar, a sentir, a amar, a convivir… Hay que seguir construyendo sobre lo construido. En septiembre necesitamos que los niños y jóvenes vengan a una escuela nueva. Necesitamos educación pública de calidad desde la primera infancia, desde la educación inicial. Una educación pública de calidad, donde los más desfavorecidos, tengan mejores oportunidades; por ejemplo: los niveles de comprensión lectora aún deben mejorarse, la mitad de los jóvenes leen como si tuvieran 7 años (PISA, 2017), es decir no alcanzan las habilidades básicas de comprensión. En matemáticas, los estudiantes ecuatorianos se ubican por debajo del nivel 2 (les cuesta realizar operaciones aritméticas básicas y reconocer representaciones matemáticas sencillas). La educación debe aún considerar lo más pertinentes ¿Para qué sirve esto? ¿En realidad que necesita el país? En un país que reclama por la corrupción, la inseguridad, será que le damos valor a la integralidad.
Cambio y fuera.
Richard E. Ruiz O.
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