Puente Bailey: nubes de polvo opacaron las fiestas religiosas de la parroquia Malacatos

Los moradores de la parroquia lojana están molestos y, a la vez, preocupados porque peligra la salud. Alistan una carta. El MIT no atendió un pedido.

Las malas condiciones en el sector, perteneciente a Malacatos, son evidentes.
Las malas condiciones en el sector, perteneciente a Malacatos, son evidentes.

Los dolores de cabeza no acaban para los habitantes de la parroquia Malacatos, del cantón y provincia de Loja. El puente Bailey, colocado sobre el río Malacatos para el paso de los automotores, mientras se ejecuta el definitivo aguas abajo, los tiene inquietos por la gran cantidad de polvo que allí se origina y que entorpecieron los actos religiosos.

Presión ciudadana

Hace más de 10 años, los usuarios de la parroquia vienen esperando la ejecución final del puente, ubicado en una zona estratégica que conecta a Loja con más parroquias del suroriente, dos cantones de Zamora Chinchipe y la parte norte peruana.

Los recurrentes pedidos y presiones hicieron posible que el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MIT) atendiera finalmente el clamor de los usuarios que, desde el sábado, 8 de agosto de 2026, cuentan con un viaducto provisional, sin embargo, este ahora causa malestar en la ciudadanía, golpeada duramente por la considerable polvareda causada por el intenso tráfico vehicular.

Pocos días después de la habilitación del ‘Bailey’, el profesional de la ingeniería, Jaime José Vásquez, solicitó al Ministerio solucionar el inconveniente por medio de la colocación de una capa de imprimación (una película de asfalto y sobre aquello arena), pero su petición no tuvo eco en las autoridades del MIT.

Fiestas y polvo

Al tiempo de asegurar que el material no representa mayor inversión para la entidad, el exdirigente de los ingenieros civiles del país expresa que, transcurridos 23 días de la habilitación del puente provisional, los habitantes: niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores, del barrio Taxiche y otros lugares que se movilizan a pie por allí absorben grandes cantidades de polvo, afectando su salud.

La incomodidad y el fastidio de los usuarios fueron una constante durante las fiestas religiosas de Malacatos, que concluyeron el 31 de agosto, cuando al caminar por el lugar se encontraron inevitablemente con nubes de polvo. Jaime José Vásquez anuncia que los perjudicados preparan una comunicación para dirigirla al titular del MIT, Roberto Luque, con copia para el prefecto, Mario Mancino, y la alcaldesa, Diana Guayanay Llanes, donde exigen la colocación de una capa de imprimación. 

  • PARA SABER 

La demolición del puente, según estima Jaime José Vásquez, tiene un avance del 30 %. 180 días es el plazo para construir la nueva obra, cuyo precio es de, aproximadamente, 627 mil dólares.

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