Los más de 180 días del cierre originaron pérdidas cuantiosas en el comercio, el turismo y la producción. Ello cansó a la población que empezó a protestar.

La presión y lucha de los ciudadanos de Macará y Zapotillo, en la provincia de Loja, y de la parte norte del Perú, lograron que el Gobierno Nacional, la tarde de este martes, 7 de julio de 2026, se eche para atrás y deje sin efecto la medida de bloqueo de los dos pasos fronterizos.
La reapertura
La medida del Ejecutivo dio a conocer en su cuenta de X la ministra de Gobierno, Nataly Morillo Solórzano, quien posteó: “Las decisiones difíciles se toman para proteger a los ecuatorianos, y los resultados lo demuestran. Cerramos temporalmente la frontera sur en Loja para contener el tráfico de armas y reforzar el control del Estado. Hoy, tras evaluar los resultados de esa medida, el presidente, Daniel Noboa, ha dispuesto su reapertura”.
La decisión del régimen se da en un momento cuando las fuerzas vivas de los dos cantones y la comunidad peruana empezaron a realizar marchas pacíficas en el Puente Internacional de Macará, exigiendo la reapertura del paso fronterizo, cerrado desde el 24 de diciembre de 2025.
Es que los ánimos de la ciudadanía se caldearon cuando el Gobierno, desde el miércoles, 1 de julio de 2026, dispuso el cierre total del puente, es decir, se frenó también el tráfico peatonal, dejando a estudiantes peruanos varados en el viaducto, sin poder avanzar a Macará para recibir clases, hasta que el sábado, 4 de julio de 2026, dejó sin efecto aquello, permitiendo el paso únicamente por temas de salud y educación.
Satisfacción
El Comité de Reapertura del Puente Internacional de Lalamor, en Zapotillo, durante los últimos días, estuvo invitando a una marcha binacional, a realizarse el próximo sábado, 11 de julio de 2026, desde las 10:00, exigiendo la reapertura del Puente Internacional, incluso para hoy, a las 10:00, en el parque central de Zapotillo, estuvo preparando una rueda de prensa para dar detalles de la protesta del fin de semana.
Al margen de esto último, Carlos Augusto Valdivieso Sánchez, integrante del Comité, manifiesta que la decisión del Ejecutivo satisface a los habitantes de Zapotillo y Macará, dado que ya no soportaban más el cierre de la frontera porque ahogó al comercio, al turismo y a la producción. “Tengo un hijo estudiando en Sullana-Perú y para ir a visitarlo tenía que ir por Huaquillas, empleando ocho horas más en el viaje”.
Mérito de la comunidad
Dice que la presión de la comunidad, a través de marchas pacíficas, obligó al Gobierno a reabrir la frontera y dejar libre el tránsito binacional. “Todo se debe a la reacción de la gente porque ningún político ni precandidato, en estos más de seis meses de cierre, se preocuparon”.
En criterio de Luis Cuenca Medina, jurisconsulto lojano, pesó en la decisión del Gobierno la movilización, la organización y la toma de conciencia de las personas de Zapotillo, Macará y los habitantes del Perú que protagonizaron medidas de hecho pacíficas. Espera que también se reabra el paso fronterizo de La Balsa, en el cantón Chinchipe, perteneciente a Zamora Chinchipe.
- PARA SABER
El Bloque de Seguridad, según el Gobierno, continuará desplegado en la zona para garantizar el control fronterizo y proteger a las familias ecuatorianas.