Gestionar desechos sanitarios: responsabilidad compartida para proteger la vida

La adecuada gestión de desechos sanitarios, constituye una de las acciones más importantes para proteger la salud pública, prevenir la propagación de enfermedades infecciosas y preservar el ambiente. Manejarlos correctamente reduce los riesgos de contaminación, salvaguardan la integridad del personal sanitario, trabajadores de limpieza y de toda la comunidad.

El Municipio de Loja, ejecuta el proceso integral de la recolección, transporte, tratamiento y disposición final de los desechos sanitarios, garantizando que reciban un tratamiento especializado que elimine los riesgos para la salud y el ambiente.

Los establecimientos de salud tienen la obligación de implementar planes de minimización de desechos sanitarios, reduciendo su generación, la correcta segregación y el aprovechamiento de materiales cuando sea posible. Estas buenas prácticas contribuyen al desarrollo sostenible, fortalecen la economía circular y disminuyen la huella ambiental de los servicios de salud.

Sin embargo, existe un desafío que requiere la participación activa de toda la ciudadanía: el manejo responsable de los desechos sanitarios generados en los hogares. Las personas reciben tratamientos médicos en casa, utilizan jeringas, agujas, lancetas, gasas, guantes, mascarillas, sondas, apósitos o cualquier otro material contaminado; residuos que poseen el mismo riesgo biológico que aquellos generados en un hospital.

Cuando estos desechos se mezclan con la basura común, dejan de ser un problema individual para convertirse en un riesgo colectivo. Un solo objeto contaminado puede provocar lesiones, transmitir enfermedades y comprometer la seguridad de quienes manipulan los residuos sin conocer el peligro que representan.

Por ello, es fundamental crear una verdadera cultura de corresponsabilidad ciudadana, se debe comprender que los desechos sanitarios no son basura común y que su correcta separación y disposición constituye una medida esencial para proteger la vida. Depositarlos en envases resistentes cuando corresponda, evitar que queden expuestos y entregarlos mediante los mecanismos establecidos por la autoridad competente son acciones sencillas que generan un impacto significativo en la salud pública.

La gestión adecuada de los desechos sanitarios no es una responsabilidad exclusiva de los establecimientos de salud o de las instituciones públicas; es un compromiso de toda la sociedad. Cada decisión responsable de las familias de no mezclar los desechos sanitarios con los residuos comunes es un acto de responsabilidad, solidaridad y respeto por la vida. “La protección de la salud pública comienza con las acciones de cada ciudadano”.

Geovanny Patiño Valdivieso

gepavaldi78@hotmail.com

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