Es necesario prevenir

El anuncio gubernamental de que la primera vacuna contra el Covid-19 aterrizará en el país en enero del 2021 despierta interés nacional, en razón de que “el inicio de la vacunación es para la humanidad el principio del fin de la pandemia”. Y es también “una luz al final del macabro túnel por el que hemos transitado en este 2020”.

Frente a tan alentadora posibilidad, corresponde a las autoridades nacionales y, en nuestro caso a las autoridades locales, asumir la responsabilidad de prevenir, es decir preparar con anticipación lo necesario para que la vacuna llegue también a Loja y no quedarnos a la cola. No vengan a decir que eso le corresponde al Ministerio de Salud Pública solamente. La campaña de vacunación debe ser motivo de nuestro apoyo y preocupación.

Que no vengan a decir que en Loja no hay bodegas con cadena de frio para almacenar las inyecciones contra el coronavirus. Que no hay hielo seco suficiente. Que la única línea aérea que sirve a la región no puede transportar vacunas porque está prohibido hacerlo en aviones de pasajeros. Así el tema es serio y preocupante. El desafío logístico y la distribución de la vacuna, por vivir en un lugar distante de Quito, es un reto y debe alertarnos para evitar más contagios y muertes por la pandemia.

Suponemos que el Ministerio de Salud está tomando las medidas sanitarias y previsiones en coordinación con las autoridades de cada una de las ciudades. El gobierno del Ecuador ha anticipado que requerirá 18 millones de dosis para vacunar a su población en el 2021. Anuncio que insistimos exige prepararse con anticipación, prever los riesgos y actuar con oportunidad. Hay que empujar a la esperanza para que este esperado hito de la medicina, sea distribuido nacionalmente, de forma justa.

Adolfo Coronel Illescas