En memoria del Maestro Manuel Benigno Abarca Toledo

La muerte para Manuel Benigno Abarca Toledo, es la continuación de una historia de amor y de vida que ahora la vivirá eternamente en el cielo.

Su pasión fue la educación que la ejerció con talento, siendo ejemplo y testimonio, lo que a su vez lo convirtió en símbolo de la vocación por la docencia y en un referente para muchos maestros que siempre vieron en él, entrega constante y ejemplar por la enseñanza.

Hoy este gran ser humano nos deja y lo vamos a echar de menos, aunque tenemos la convicción firme de que no ha muerto, un hombre así, como fue él, que en su paso por esta vida, la vivió con entrega y convicción, caminó derecho, pisó fuerte y dejó huella profunda, de serenidad, postura y equilibrio, de espíritu privilegiado que vive en armonía consigo mismo y al servicio de los demás y por eso su partida hacia la casa del Padre, no lo aleja de este mundo; vivirá en el recuerdo de tantos jóvenes que él educó, vivirá en las pinturas que sus manos de artista plasmaron, en cada árbol, en cada flor que sus manos jardineras cultivaron, seguirá viviendo en su amada, en cada uno de sus hijos y en los hijos de sus hijos, y su existencia se verá prolongada en cada vida a la que él se acercó.  Aun así, ¡lo extrañaremos!

Dice un clásico «cuando tú naciste todos reían y tú llorabas, procura que, al morir, todos lloren y seas tú el que rías» y esto, ni más ni menos, es lo que ha pasado con Manuel Benigno. Él está disfrutando del cielo, aquí su familia y amigos lo echamos de menos.

Gracias Maestro Manuel Benigno Abarca Toledo por tu vida, por tu pasión, por dejarnos un recuerdo entrañable y limpio, por tu sonrisa, por tu cariño… Gracias y hasta siempre.

Zoila Isabel Loyola Román

ziloyola@utpl.edu.ec

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