Diferencias

La tecnología nos ha hecho ver más claramente que nunca todas semejanzas, pero también todas nuestras diferencias. Con un solo vistazo a las redes sociales podemos percibir la gran diversidad de culturas, opiniones y formas de entender el mundo que existen. Y son precisamente esas disparidades nuestra mejor herramienta para conseguir una humanidad rica y grande. Rica en valores, en compromisos, en solidaridad, en convivencia y progreso. Grande en aspiraciones, en metas, en sueños y utopías.

La piedra en el camino que nos impide conseguir una Humanidad, con mayúscula, es el desconocimiento del otro, el no entender que lo que nos diferencia es en realidad lo que más nos une. Saber cómo les demás ven el mundo nos permite entender plenamente el nuestro. Si creemos que somos un martillo, todos los demás serán clavos que tendremos que aplastar. Sin embargo, si comprendemos que los clavos sirven para unir y crear cosas, seremos arquitectos.

En África aprendí un concepto maravilloso: Ubuntu, yo soy porque los demás son. Yo soy feliz porque los demás son felices, yo soy desgraciado porque los demás son desgraciados.  Si llegamos a ese punto de empatía seremos los arquitectos de nuestro destino, no individual si no colectivo. El futuro no nos pertenece, el futuro lo conquistamos aceptando las diferencias que nos unen y crean una realidad común a todos los seres vivos. Amemos a los que son diferentes para amarnos a nosotros mismos.

La Humanidad será una o no será.

Victoriano Suárez Álvarez

victorianobenigno@gmail.com