Camino difícil, pero no imposible

Una y otra vez hemos repetido desde estas mismas páginas que cada día se incrementan más y más los caudillos políticos, situación que en vez de prestigiar la política ecuatoriana la han desprestigiado y complicado.

Efectivamente, mientras los problemas se han incrementado, la proporción de ideas y movimientos para solucionarlos, el incremento de caudillos y organizaciones políticas, que no saben siquiera cuántas provincias y cantones tiene el país, han crecido en una proporción alarmante.

Esta situación, se ha traducido en una profunda crisis política. Crisis que podría resumirse en tres puntos: Complejidad; debilitación de la democracia; y, la generación de condiciones que han incrementado la corrupción y por ende la vulneración de valores y principios de la convivencia humana.

Está característica de la política ecuatoriana llevan a la necesidad crear mecanismos que sean capaces de una acción reguladora que proporcionar normativas para acabar con esta vieja y nociva forma de hacer política, de tal manera que se establezca que los caudillos no puedan ser reelegidos y restrinja el incremento de los partidos políticos que, así lo quieran negar, han provocado la discordia, la desunión y han impidiendo poder articular un espacio de discusión y análisis a los problemas de nuestra sociedad.

Solo así la política podrá revertir plenamente sus reales objetivos a la sociedad de la que depende.

Jaime Guzmán R.

jaimeantonio07@hotmail.es

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