Una de estas noches leía un pasaje de la Biblia, que me recomendó un próspero hombre de negocios, y de pronto me encontré con Lucas 12, 20 “Pero Dios le dijo: “¡Pobre loco! Esta misma noche te van a reclamar tu alma ¿Quién se quedará con lo que has preparado?”.
Inmediatamente me vino esta reflexión: ¿Qué sucedería si tuviese que partir hoy? Culturalmente nos han enseñaron a temer a la muerte, de niños aprendimos que si no hacíamos esto o aquello “viene el cuco y te lleva”. Pero ¿Qué pasa cuándo creces y te das cuenta que tal cuco no existe? Es algo así como cuando descubres la verdadera historia de Papá Noel o Santa Claus, a la final tus padres eran quienes daban vida al personaje y la navidad tenía un aroma mágico. Al crecer se desmitifica Papá Noel y cuando te conviertes en papá, vuelves a personificar al anciano de atuendo rojo, escondes los juguetes cuando tus hijos duermen y esperas al día siguiente para escuchar el efecto woow de ellos. Y así continúa viva la tradición.
Cuando has atravesado el cuarto piso de la vida y ya algunos conocidos han partido, te das cuenta que la muerte es parte de la vida. Parece una paradoja, pero, resulta que termina siendo como lo escribió Chucho Navarro “es la ley de la vida el nacer y el morir”.
Y ¿Qué pasa cuando le pierdes el miedo a la muerte? Comprendes que la vida es un privilegio, la salud es un regalo invaluable, cada parte de tu cuerpo es un tesoro, y tus seres queridos son ese círculo que La Creación te dio para que aprendas algo, en este chispazo de la eternidad al que llamamos vida.
El hombre de negocios que me recomendó este pasaje, lo diagnosticaron cáncer a los 20 años de edad y tomándose muy en serio el diagnóstico fulminante de los galenos, les dijo a sus amigos esta frase: “voy a dar lo mejor hasta el día que me muera, que puede ser mañana” Sobra decir que han pasado más de 20 años de aquel diagnóstico y su tesón le llevó a otra dimensión de vida, que va más allá de acumular por avaricia. Descubrió que la vida es una oportunidad que se nos da para que identifiquemos de qué somos capaces de lograr.
Marlon Tandazo Palacio
@MarlonTandazoP