Un Nobel de Paz que enaltece a la mujer

La Academia de Oslo que, anualmente, en el mes de octubre, selecciona a quienes deben recibir los premios Nobel; este año, tuvo uno de los aciertos más notables, al otorgar a la venezolana María Corina Machado, el Premio Nobel de la Paz, galardón que reconoce y valora la lucha permanente de una mujer que jamás se ha doblegado ante la presión y opresión del dictador y tirano Nicolás Maduro.

La mayoría de países del mundo saludó con beneplácito el acierto de la nominación de María Corina Machado, excepción hecha de aquellas naciones que comulgan con la política antidemocrática del nefasto Maduro quien, al enterarse de esta designación, destapó su infierno de maldades para descalificar con epítetos impublicables a tan distinguida mujer, honra de su país y de América por su inquebrantable lucha ante la prepotencia del dictador quien, incluso, ya le calificó de prófuga en caso que vaya a recibir el premio este 10 de diciembre.

Esta valerosa mujer ha liderado la multitudinaria oposición al chavismo, representado por Maduro y, en las elecciones presidenciales de julio de 2024, para las que con leguleyadas y artimañas la descalificaron, con el candidato Edmundo González, barrieron el piso oficialista con un 78% de votos que no fueron reconocidos por un amañado CNE y organismos judiciales que, ante el repudio del mundo, dieron el triunfo a Maduro, quien, actualmente, vive sus horas negras frente  a una inminente intervención norteamericana que lo echaría del  poder.

Cuando Alfred Nobel (Suecia,1833-1896) logró controlar la nitroglicerina mediante un detonador y luego inventó la dinamita en 1867, propició grandes adelantos en materia de construcción de vías, aunque su invento fue utilizado también para la guerra; por ello, con la millonaria fortuna que generó su creación, a poco de su muerte, legó ese dinero para que, anualmente, se entregue a las personas que se destaquen en determinadas ramas de la ciencia y la paz. Los premios se otorgan en los campos de la física, la química, la medicina, la literatura y la paz. Desde donde se encuentre Alfred Nobel, debe sonreír cuando este año, el premio por la paz reciba María Corina Machado, simplemente, una mujer incomparable.

Darío Granda Astudillo

dargranda@gmail.com

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