El mandante, el pasado 16 de noviembre de 2025, se pronunció en las urnas y ahora el Ejecutivo tendrá que tomar decisiones serias y responsables. Las correcciones deben empezar ya porque así le exige la ciudadanía.
Es que sus líderes locales, sus funcionarios públicos no han cumplido su misión de atender al pueblo. La idea no es cambiar por cambiar a servidores, sino también desnudar en cada institución estatal actos de corrupción, no dejar impune nada y que la Contraloría haga un trabajo ético, no importa qué funcionario público sea porque es muy fácil tratar de dejar limpio todo o simplemente lavarse las manos. La Fiscalía igual que haga su trabajo porque es cuestión de moral.
Hay cambios del Ejecutivo que no surten efecto en las provincias fronterizas como Loja y Zamora Chinchipe y están allí únicamente por un sueldo. Hay temas laborales en contra de los obreros, los servidores públicos, los jubilados que los tratan como si fueran lo último.
Buscan por más pequeño o por más grande sacar su beneficio en los contratos que los dirigen muy bien que parecen cirujanos desde los Términos de Referencia (TDR).
Las acciones de los representantes que el pueblo escogió no han surtido efecto, esto es, no han cumplido con lo ofrecido. Saben las necesidades existentes que ya no vale repetir lo mismo porque, según ellos, tienen la capacidad y la experiencia, pero todo resulta palabra muerta.
Rodrigo Iván Cordero
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