La sociedad ecuatoriana (a los que nos interesa) vimos el primer debate presidencial en sus dos fases, y esperábamos algo más que la misma comidilla y los mismos caballitos de batalla que siempre utilizan. Había expectativa por ciertos candidatos que estaban despuntando y saliendo de la base del uno por ciento de la intención del voto.
Sin embargo, no vimos nada nuevo, no hay una figura que se proyecte a la de un estadista, piensan que seduciendo a la juventud haciendo videos de tik tok, bailando reggaetón y llevando la misma carpeta de hace varios años con datos en desuso debajo el brazo van a ganar la primera magistratura. Claro, tenemos ya casos que han pasado y que haciendo estas cosas a la usanza de aquellos tiempos, que son otros tiempos, ganaban en su primera aspiración presidencial tan alta dignidad.
Nos quejamos que cada generación es peor que la anterior, pero no hacemos una mea culpa que la generación anterior es la que educa a la siguiente. Los ‘presidenciables’ han servido para ser objeto de burlas en las redes sociales y la gente no votará convencida de dejar su futuro en buenas manos, votarán por alguno porque es lo que hay y de seguro el voto nulo tendrá un porcentaje importante.
Sin el magnate bananero en la contienda electoral (hasta el momento), con el populismo de protagonista, con la ambivalencia medidas en fuerzas, con candidatos que no son capaces de revisar información de tiempo real, nos toca elegir nuestra supervivencia, no es tiempo de tubos de ensayo.
Ricardo Guamán Araujo
Twitter: @EMDLS