Singapur, de la decadencia al éxito

Hablar del éxito de Singapur, contempla estratégicas políticas, económicas y sociales, pero sobre todo liderazgo con mano dura. Antes de que Lee Kuan Yew, asuma el poder, Singapur era una nación con un alto nivel de corrupción, delincuencia, pobreza, narcotráfico, con serios problemas de tipo social, una sociedad altamente dependiente del consumo del opio y falta de recursos.

Históricamente, Singapur fue considerado un pequeño puerto comercial en la región del sudeste asiático, pero en 1819, se estableció un puesto comercial británico, aprovechando la ubicación estratégica en el estrecho de Malaca. Tras su independencia de Malasia (1965), su crisis se agudizo con desafíos económicos, sociales y políticos, que lo impulsaron a implementar reformas drásticas para promover su crecimiento, direccionadas a la erradicación rápida de sus problemas, mediante la aplicación de leyes estrictas y una meritocracia férrea.

Desde 1959, cuando Lee Kuan Yew asumió el poder, adoptó estrategias para el desarrollo, centradas en la apertura económica, la atracción de inversión extranjera y la creación de un entorno favorable para los negocios, a partir de 1965, se direcciono a promover activamente la industrialización y la modernización de su infraestructura, estableciendo zonas económicas especiales, mejorando el sistema educativo y fortaleciendo las instituciones estatales para garantizar estabilidad y eficiencia.

Su firmeza en la lucha contra la corrupción fue clave para el éxito y lograr un país ordenado, eficiente y próspero, durante su mandato que duro 31 años, implementó una política de mano dura contra la corrupción, con leyes estrictas e instituciones rectas, incluido el costo de vidas, medidas fundamentales para consolidar la estabilidad política y crear un entorno propicio para el desarrollo económico.

Luego de esto, su crecimiento fue acelerado, con políticas de puertas abiertas a la inversión extranjera, una fuerza laboral altamente capacitada y una infraestructura de avanzada, en los años 80 y 90 diversifico su economía, hacia las finanzas, tecnología y biotecnología. En la actualidad es uno de los centros financieros más importantes del mundo y su PIB/per cápita alcanza los 90 mil dólares promedio al 2025. Una receta probada y eficiente, que debería considerar Ecuador.

Pablo Ortiz Muñoz

acuapablo1@hotmail.com  

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