El pasado 23 de noviembre, concluyó la décima edición del Festival Internacional de Artes Vivas. Durante 10 días la ciudad se transformó, y por un breve instante se sintió distinta.
Pero la pregunta es inevitable: ¿Qué pasaría si todos los días fueran artes vivas? ¿Y por qué no lo son?
Aunque Loja se publicita como un territorio cultural por excelencia, quienes trabajamos en el sector, somos conscientes que esta afirmación es difícil de sostener el resto del año.
Durante el festival la agenda cultural es de primer nivel; el resto del año el espacio público, teatros y museos, rápidamente vuelven a su estado habitual: apagados, subutilizados, y carentes de actividades que generen diálogo ciudadano o experiencias significativas.
Las razones son evidentes: la programación oficial gestionada desde la capital, se diseña lejos de la realidad local sin procesos situados y permanentes. Paralelamente la programación municipal puede recaer en actividades y populistas que entretienen, pero no sostienen una política cultural profesional, lo que conlleva a programaciones aisladas y escasa formación de públicos.
El resultado: una profunda incoherencia. Diez días de festival son insostenibles si el resto del año la ciudad no tiene rutas claras para consolidar la industria cultural. Como ciudadanos, se nos olvida que la cultura es un derecho al que tenemos acceso todos los días y no tan solo a diez.
Imaginemos por un momento otra posibilidad. Una ciudad en la cual los parques sean espacios de creación, las plazas lugares llenos de vida, los museos y teatros tengan una curaduría y programación continua, y las instituciones educativas formen hacia una industria cultural crítica y activa. Soñemos con una ciudad donde el arte no sea un evento extraordinario, sino una práctica cotidiana que nutre la sensibilidad colectiva.
Es necesario reconocer que ya contamos con el talento, los espacios y la voluntad para hacer posible este sueño. El verdadero desafío es asumir juntos la responsabilidad de construir esa ciudad: una Loja que encarne el arte día a día y no solo lo celebre una vez al año.
Sofía Anabell Jiménez Burneo
fosiles.arte@gmail.com