La profesional Mónica Alexandra Hernández lleva trabajando en ‘La Dolorosa’ desde 2011.

La Unidad Educativa Fiscomisional La Dolorosa, de la ciudad de Loja, cuenta entre sus recursos humanos a Mónica Alexandra Hernández Sarmiento, quien labora como trabajadora social, en la sección vespertina. Ha trabajado en diferentes planteles educativos.
Preparación académica
Nació el 14 de marzo de 1970, de estado civil casada, hija de José Nicolás Hernández Andrade y de Fanny Yolanda Sarmiento Carpio. Sus estudios primarios los cursó en la escuela Fiscal Eliseo Álvarez; los secundarios, en el ‘Beatriz Cueva de Ayora’ y en el ‘Bernardo Valdivieso’; los superiores, en la Universidad Nacional de Loja, donde se graduó de licenciada en Trabajo Social.
La profesional ha laborado en la Unidad Educativa Evangélica Theodore Wilbor Anderson, de Quito, Unidad Educativa Julio Ordóñez Espinoza, Unidad Educativa Marieta de Veintimilla; secretaria de Planeamiento y del vicerrectorado del Colegio Pío Jaramillo Alvarado y de su colegio semipresencial, docente del Centro Educativo particular Juan Pablo II, Centro Educativo Particular Mixto Carpe Diem; y, actualmente, trabajadora social de ‘La Dolorosa’. Ingresó en 2011.
El papel de la trabajadora social en el quehacer educativo, en estos últimos años, ha sido importante, respecto a la educación inclusiva, al apoyo de niños y jóvenes con capacidades especiales físicas o motoras. Se han considerado las diferencias individuales, las identidades grupales múltiples y a la comunidad como unificadora.
Desde el ámbito educativo y siendo parte de un equipo interdisciplinar, el Servicio de Orientación Educativa, Psicopedagógica y Profesional “nos ha tomado más en cuenta para abordar la realidad en la que se interviene desde una perspectiva globalizadora, tomando en cuenta todos los factores y elementos que interactúan en el proceso educativo, tanto en el sistema escolar como en su relación con otros sistemas e instituciones”, dice la profesional.
La integración del estudiante
En este contexto, ‘La Dolorosa’ se ha propuesto varios retos que significan e implican la creación de un entorno pedagógico, donde la estructura y la organización, acompañada de directivos, docentes, personal administrativo, currículo, evaluaciones, están enfocadas en la integración del estudiante, en todos los niveles, hasta el límite máximo correspondiente, ofreciéndole servicios de apoyo.
PARA SABER
La profesional laboró también en la Unidad Educativa Evangélica Theodore Wilbor Anderson, de Quito.