La voluntad popular

Nuestra Constitución dentro de los derechos de participación determina la posibilidad de elegir y ser elegido, por tanto, este derecho debe ser considerado como un derecho humano inalienable y la norma jurídica invocada debe darle ese estatus, es decir, debe darle la prevalencia sobre otros derechos (ius puniendi) y debe asociarse  con la voluntad y conciencia ciudadana para autogobernarse como una clara expresión de libertad.

Si este derecho es conculcado, obviamente se está restringiendo la democracia, la libertad y la paz colectiva que, puede desencadenar en reclamos individuales, colectivos o inclusive en un levantamiento o resistencia social ante la autoridad encargada de tutelar dichos derechos.

Precisamente en el decurso del actual proceso electoral, algo igual a lo referido está sucediendo con nuestra democracia, producto de un manejo equivocado, antijurídico, voluntarioso y hasta colusorio, pues las acciones que han ejecutado los Consejeros del CNE, a luces vista, demuestra incompetencia e irregularidad en la aplicación de la norma electoral y el vergonzoso manejo operativo de un proceso que está plagado de  irregularidades que no han podido ser subsanadas aplicando la Ley y acatando las sentencias del TCE.

Con seguridad el presente proceso electoral terminará con más divisiones, resentimientos, dudas y falta de legitimidad que pondrá en riesgo la gobernabilidad y autoridad del próximo gobernante; para que esto cambie les deseamos: …buen viento …y buena mar.

Lenin Paladines Salvador                          

leninbpaladines@hotmail.com

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