Lo califican de un mandatario sin personalidad, escaso liderazgo y que sus subalternos no acataron sus disposiciones. No deja obras de relevancia, tampoco combatió a la corrupción.

Diversos sectores lojanos desaprueban la gestión del saliente mandatario de la República, Lenín Moreno Garcés, calificando a su gobierno como el peor de la historia ecuatoriana. Las críticas se han dado a todo nivel, especialmente en las redes sociales, donde, incluso, se han posteado una serie de memes que revelan el descontento popular.
De la mano de Rafael Correa
Lenín Moreno, quien entrega hoy, 24 de mayo de 2021, el poder a su sucesor, Guillermo Lasso, deja Carondelet en medio de acres cuestionamientos y la más baja popularidad.
Asumió el poder el 24 de mayo de 2017. Llegó auspiciado por el movimiento PAIS, de su otrora amigo y coideario, Rafael Correa Delgado, con quien, tras cogobernar el Ecuador desde la vicepresidencia por dos períodos, se alejó pocos meses después de llegar a la primera magistratura.
Moreno resumió su plan de trabajo para los cuatro años de su período en el programa denominado ‘Toda una vida’, cuyos ejes fueron Casa para todos, Misión ternura, Menos pobreza más desarrollo, Trabajo joven, y Mis mejores años. También se planteó gobernar sobre la base del diálogo y combate a la corrupción.
‘A lado de Ignacio de Veintimilla’
A decir del catedrático universitario y analista político, Pablo Ruiz Aguirre, a Moreno lo pondría a lado de “Ignacio de Veintimilla como uno de los peores presidentes de la historia”.
Acota que deja una falta de institucionalidad de país, un discurso anticorrupción que no se materializó, así como tampoco las obras que prometió, “ejemplo, vivienda, que nunca cumplió, la falta de liderazgo en el proceso de pandemia”.
Dice que su paso por Carondelet deja una lección: “nosotros sí podemos decidir ser un mejor pueblo, y nunca más permitir que una persona de esa ínfima estatura esté en cualquier cargo público…”.
‘Una de sus peores crisis’
El analista y docente universitario, Hever Sánchez, al referirse al régimen que concluye hoy, manifiesta que el Ecuador acaba de sobrevivir a una de sus peores crisis que, comparadas con los terremotos, sequías, excesos de lluvia, dictaduras y malos gobiernos, “ninguna se compara como la sufrida estos últimos cuatro años”.
Señala que el presidente Moreno se pasó entre escándalos, casos de corrupción y levantamientos que “hábilmente aplacaba con la complicidad del COE (Comité de Operaciones de Emergencia), poniendo como pretexto la pandemia”.
La gestión de su gobierno, en su criterio, se limitó a cambiar logotipos a lo largo y ancho del país y a colgar su retrato con montos para obras que nunca hizo. “La corrupción que hasta ahora conocemos se simplifica en repartos de hospitales, amarres con conocidos pillos de corbata, abandono total del país y una abultada propaganda mediática”, puntualiza.
Decisiones desacertadas
El gestor cultural lojano, Carlos Santiago Quizhpe, dice que Lenín Moreno delegó sus funciones a sus ministros que tomaban decisiones desacertadas, así como que nunca quiso ser presidente porque supo que no gobernaría satisfactoriamente.
Tras señalar que su discurso fue pobre, comenta que en el campo cultural no hubo el apoyo necesario a las diferentes manifestaciones artísticas y más bien hizo un significativo recorte presupuestario a esta Cartera de Estado.
“Las Casas de la Cultura también sufrieron una disminución en sus presupuestos”, dice y acota que durante este régimen los artistas estuvieron en la más completa indefensión.
Colaboradores no cumplieron sus disposiciones
El dirigente de los maestros jubilados, José Eduardo Morales, comenta que, si bien el presidente Moreno respetó la opinión tanto de la prensa como de las organizaciones, sin embargo, no pudo controlar a su gabinete, ni a los mandos medios, y que una prueba de ello es que nunca cumplieron sus disposiciones, incluso debidamente sumilladas.
Enfatiza que tampoco atacó a la corrupción y que esta asomó en todo lado, particularmente en época de la pandemia del coronavirus. Insiste que sus decisiones no fueron acatadas por sus subalternos e hicieron mucho daño al país, pero sí estuvieron prestos a ver dónde podían sacar réditos económicos. Compara al régimen cesante igual al del presidente Correa por el tema corrupción que “ha estado galopante en el gobierno de Moreno”.
‘Cuatro años de un gobierno nefasto’
En los movimientos sociales también deja un sabor amargo el mandatario Moreno. El dirigente, Luis Rueda Rueda, califica de cuatro años de un gobierno nefasto para los intereses de las mayorías, a través de la aplicación de políticas neoliberales que han beneficiado al extractivismo de las transnacionales.
Las políticas aplicadas por “este gobierno indolente”, dice, han significado que, al momento, un 32.5% de la población esté en condiciones de pobreza y alrededor del 15% en extrema pobreza.
“Solo tres de cada 10 ecuatorianos tienen un empleo adecuado y el costo de la canasta básica supera los 800 dólares, mientras que el salario básico es de 400 dólares”, precisa el dirigente, tras señalar que este período que fenece fue la continuación de lo aplicado por sus antecesores, “sometiendo al pueblo ecuatoriano a una crisis económica nunca antes vista en nuestro país”.
‘La continuidad de la corrupción del correísmo’
En los barrios tampoco aprueban el trabajo desarrollado por Lenín Moreno Garcés. El dirigente Wilson Sigcho expresa que el gobierno que hoy se va es “la continuidad de la corrupción del correísmo y de los regímenes anteriores”.
Agrega que en vez de ejercer una buena administración que beneficie al pueblo, se caracterizó por la indolencia que hoy pasa factura a la comunidad ecuatoriana que la deja sumergida en la pobreza y que le toca afrontar una crisis sanitaria, de desempleo y despidos masivos. Eso es lo que deja el morenismo”, resalta.
‘El peor gobierno desde el retorno a la democracia’
El analista político lojano, Carlos Chalaco, manifiesta que no puede decir que el régimen de Moreno es el peor de la historia, pero sí, “indudablemente es el peor gobierno desde el retorno del país a la democracia (en 1979)”.
Dice que Lenín Moreno pasará a la historia como una persona que traicionó a sus compañeros que lo llevaron al poder y que, en un inicio, despertó buenas expectativas, sobre todo cuando llamó al diálogo, que sería un período de ruptura, pero al final terminó pactando con las élites.
Califica como un mandatario sin personalidad y con un escaso liderazgo, que lo llevó “a repartir sectores importantes del Estado, como la salud, energía, petróleo, a personajes bastante oscuros y siniestros de nuestra política”.
Considera que octubre de 2019 marcó la mayor caída de su popularidad cuando, en vez de llamar al diálogo, primó la represión y cuando vio débil a su gobierno pactó con líderes como Jaime Nebot y Guillermo Lasso, otrora sus adversarios.
Gestiones destacadas
Luis Muñoz Muñoz
La gestión del presidente Lenín Moreno se la considera como buena para la libertad de prensa, que se encontraba amordazada durante el tristemente célebre gobierno de Rafael Correa, quien dictó leyes y reglamentos que convenían al régimen…
Al presidente Moreno se le reconoce el mérito de haber permitido el ejercicio de un periodismo libre porque las restricciones en el gobierno de la revolución ciudadana estuvieron latentes en franca violación a la libertad de prensa.
Otro hecho que destacar es que Moreno hizo el mayor esfuerzo por alejarse, sobre todo mediáticamente del pasado que lo une a Rafael Correa, de quien Moreno debía ser heredero político.
Se respira en nuestra amada patria un aire de libertad y democracia, gracias a la actitud de Moreno, que no se prestó para ser títere de Rafael Correa.
VOZ
“Se lleva una crisis profunda que bien pudo haberla saneado si no hubiera preferido pagar miles de millones de dólares a las entidades financieras internacionales, en detrimento de la salud, la educación y la vivienda de su pueblo”,
Hever Sánchez M.
Docente de la UNL
“No hubo una buena gestión por parte de los ministros de Cultura. Se recortó el presupuesto al Festival Internacional de Artes Vivas y es posible que a futuro desaparezca…”,
Carlos Santiago Quizhpe, gestor cultural lojano.
“Este gobierno ha sido incapaz de resolver los aspectos de salud y educación… El empleo y las soluciones habitacionales solo quedaron para el cuento…”,
Luis Rueda Rueda, dirigente social
“Moreno nos deja una estela de crisis, de represión y de malas decisiones. Tampoco deja obras de relevancia”,
Carlos Chalaco, analista político