La economía de la rosquilla

Cuando escuchamos hablar del desarrollo económico de un determinado país, normalmente es enfocado en el crecimiento del Producto Interno Bruto o PIB como un aspecto lineal y creciente, que significa progreso. ¿Pero se considera la equidad social?

Es evidente que gran parte de la población humana se está excediendo en el consumo de los recursos naturales del planeta, mientras que millones de personas sufren escasez de necesidades básicas.

Bajo esa premisa, surge una teoría desarrollada por Kate Raworth, economista de la Universidad de Oxford y de Cambridge, que propone una teoría denominada economía de la rosquilla, enfocada en modificar el modelo clásico de promover el crecimiento económico desde la visión lineal y cambiarla por una circular, con el objetivo de satisfacer las necesidades de todas las personas, pero teniendo en cuenta las necesidades del planeta.

Imaginemos una rosquilla que en el agujero central tiene todas la deficiencias o carencias de agua, alimento, salud, trabajo, paz, participación política, equidad social, equidad de género, vivienda, energía; y, en la parte exterior se encuentran los límites (por excesos) que la misma naturaleza establece para la humanidad como el cambio climático, la reducción de la capa de ozono, aumento del nivel del mar, etc. La parte comestible de la rosca es lo que nos interesa, porque si mantenemos fuera las deficiencias y los excesos, tendremos un espacio seguro, justo para la humanidad y una economía regenerativa y distributiva.

Benjamín Ludeña Guamán

benjamin.ludena@gmail.com

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