En los últimos tiempos, nuestra ciudad, ha experimentado un crecimiento poblacional notable. Por los cuatro puntos cardinales vemos cómo se forman nuevas urbanizaciones y ciudadelas, situación que, por razones obvias, incrementa las responsabilidades para las autoridades que deben satisfacer las necesidades de sus habitantes con servicios básicos, asfaltado de calles, semaforización, etc.
Al igual que en otras ciudades del país, las llamadas horas pico: mañana, mediodía y atardecer, el tránsito se torna complicado y los conductores deben tomar todas las precauciones del caso para obviar casos que lamentar. En los lugares que hay semáforos, el tránsito se mueve a buen ritmo, pero donde no hay, los conductores aplican la ley del más vivo, a veces sin respetar el disco PARE, lo que ocasiona, casi a diario, colisiones simples o graves. En esta parte, es evidente que falta y mucho, el compromiso y responsabilidad de la policía de tránsito que se los ve en grupo, cuando ocurre algún accidente, porque la mayoría de veces son invisibles. Entendemos que su función es, a través de su accionar, facilitar una movilización ordenada y ágil de los vehículos, en salvaguarda de su seguridad y la de los peatones.
Hay sectores como el norte de la ciudad, en donde el tránsito se ha incrementado de manera inusitada, por ejemplo, en la calle Machala y sus intersecciones, principalmente con la Riobamba, en donde urge la colocación de semáforos. Todas las semanas en esa esquina se reportan uno o dos accidentes. Igual en la Riobamba y Gran Colombia de tránsito muy congestionado; cosa igual de la Riobamba y Av. Cuxibamba en donde hay que tener mucha suerte para movilizarse sin problemas con su vehículo. Por el momento, en esos sectores, no hay semáforos y tampoco policías que dirijan el tránsito; cuán importante es su presencia.
Las ciudades crecen y con ello sus problemas. Es importante que las autoridades sepan manejar con buen criterio ese crecimiento que es lógico e indetenible; sobre todo, los servidores que deben cumplir con funciones explícitas, que lo hagan, como el caso de la policía de tránsito, pues, su presencia, en lugares estratégicos, será reconocida y aplaudida por la colectividad.
Darío Granda Astudillo
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