Los accidentes de tránsito no cesan en la Inmaculada Concepción de Loja, cantón religioso que hoy y por un mes entero tiene una agitada vida comercial con la venida de la réplica de la sagrada imagen de la Virgen de El Cisne a la cual la llaman la viajera.
La fe es algo subjetivo de cada persona y se lleva por dentro, si sirve para llenar de bondad y mantener de corazón bueno a las personas mucho mejor que crear la maldad y corromper los buenos hábitos y valores que hacen la vida un poco llevadera.
Nuestra querida ciudad hace más de veinte años que colapsó en sus calles y avenidas, el parque automotor ha crecido de manera desproporcionada responsable también de la degradación del medio ambiente y los embotellamientos vehiculares, ya no se distingue entre las horas pico y las normales, solo en las noches es más holgado el tráfico; ahora que se nos vienen las fiestas ciertos sectores de nuestra urbanidad en las noches también las sufrirán.
La imprudencia o los apuros, o los dos, han hecho que como el caso de ayer haya cuatro accidentes hasta el mediodía, cada vez hay más corazones azules en las vías. No se acatan los semáforos por parte de muchos conductores que han atropellado a varios peatones, solo en tiempos de Fe pintan ciertos lugares quedándonos a deber mucha señalética. Control que desde hace varios años está en manos de nuestra municipalidad.
También hacer un llamado de atención público a los conductores para que respeten los semáforos y la vida de quienes circulan a pie. No es posible que vayamos a hacer doble gasto, poner un semáforo y un agente, bueno talvez así devenguen su sueldo los agentes que más pasan preocupados de sus celulares y que de manera casi nula trabajan en las noches. Pero señores conductores los semáforos tienen que respetarlos ustedes, sino no tiene objeto que estén ahí, tanto en la Fe como el obedecer los semáforos, los inteligentes tienen que ser ustedes.
Ricardo Guamán Araujo
Twitter: @EMDLS