Mientras en el Ministerio de Salud, en sus hospitales, clínicas y dispensarios sobran médicos y tendrá que despedir al menos mil profesionales. En cambio, en los hospitales del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS) faltan, razón por la que ha incrementado una normativa, que, según sus directivos, busca mejorar las prestaciones de salud para los afiliados.
Parte de esa normativa señala que en consulta externa es objetivo incrementar en 4.000 los turnos diarios que se sumarían a los 50.000 que ya se entregan cada día a escala nacional. Para el efecto y con la intensión de atender a más pacientes en consulta externa, ha implementado citas de 10 minutos para medicina general, reduciendo el tiempo que anteriormente era de 20 minutos, es decir más importa el número que la calidad. Lo que hace pensar que la sintomatología del IESS sigue siendo grave, con temperatura alta que hace abortar normas que ponen en peligro la salud de los pacientes afiliados. Particularmente de los “abuelitos” jubilados que por su edad demoran sus reacciones, solo tienen tiempo para saludar al médico quién con rapidez forzada y al “ojímetro” detecta lo que padece, entrega la receta de los fármacos que tiene que comprar afuera, porque adentro no hay lo necesario. Y todo esto en 10 minutos.
Que una cita médica tenga un reducido tiempo, por ética y responsabilidad del profesional sería inadmisible, lo dicen críticos preocupados por el sistema de salud del país que está en crisis por negligencia estatal. Al parecer la salud nunca será una prioridad real del actual Gobierno.
Hay comentarios y quejas que se multiplican, incluyendo el malestar de los propios médicos del seguro social. Habrá que pensar en una solución distinta. Por allí no va el camino para corregir la mala gestión y la corrupción.
Adolfo Coronel Illescas