El día 27 de agosto de 2025 recibí la grata noticia de que el GAD Municipal del Cantón Loja ha resuelto designar con el nombre del ilustre escritor, académico y jurista lojano, doctor Herman Felicísimo Jaramillo Ordóñez, a una de las calles de nuestra ciudad.
Se trata de un acierto pleno y de un acto de estricta justicia hacia un hombre que ha consagrado su vida entera a la literatura jurídica de Loja y el Ecuador, así como a la formación de generaciones de abogados que hoy ejercen su profesión con solvencia en distintos rincones del país. Como jurista y académico, su trayectoria lo llevo a ocupar las más altas responsabilidades en la Administración de Justicia y la Facultad de Jurisprudencia de la UNL, donde se distinguió por su sabiduría, rectitud y compromiso con la justicia y la academia.
Tuve el honor y privilegio de ser coautor en una de sus múltiples obras, y desde esa experiencia cercana puedo dar testimonio de su grandeza: grandeza de académico lúcido, de jurista profundo, de amigo leal, de padre ejemplar y, sobre todo – y ante todo- de escritor brillante e inagotable. Su contribución al pensamiento jurídico y cultural es inmensa y verdaderamente inigualable.
Este homenaje, grande y significativo, pero igualmente cargado de simbolismo, es también un llamado a no olvidar a quienes, con esfuerzo sereno y con la sabiduría de la sensatez, han tejido la memoria viva de Loja. Que el nombre de mi querido doctor Herman sea faro y una lección magistral que no morirá jamás…
Me llena de alegría y gratitud este justo reconocimiento, y con el corazón en la mano elevo mi ruego a Dios para que siga colmando de vida y salud a tan querido amigo, orgullo de Loja y del Ecuador. Y en este momento de gratitud, no puedo dejar de reconocer a su esposa Lolita, a sus hijos y nietos, quienes con abnegación, ternura y entrega asombrosa lo han cuidado y lo siguen protegiendo como el tesoro invaluable que es para su familia, para nosotros sus amigos y para nuestra tierra.
Jaime A. Guzmán R.