El puente que une a las provincias de Loja y El Oro, a punto de colapsar

Tiene más de 45 años de construido. Su ejecutor fue el exalcalde de Loja, Jorge Bailón Abad. Por allí cruzan vehículos de alto tonelaje. Nadie ejerce un control.

La falta de limpieza del canal del lugar origina que el agua se filtre e invada el área del puente.
La falta de limpieza del canal del lugar origina que el agua se filtre e invada el área del puente.

El puente sobre el río Pindo, que une a Loja y El Oro, se encuentra en malas condiciones físicas y, de no reaccionar a tiempo las autoridades correspondientes, es inminente su colapso total con las graves consecuencias para las dos provincias del sur del Ecuador.  

Construido en 1979

El viaducto fue construido en 1979. Así lo testimonia una placa ubicada en su infraestructura, donde el Sindicato de Choferes de Loja, a través del entonces secretario General, Jorge Erazo Ledesma, agradece a quien ejecutó la obra, el profesional de la ingeniería civil y exalcalde de Loja, Jorge Arturo Bailón Abad. El homenaje se le tributó en junio de ese mismo año.

El puente, luego de haber dado servicio a los transportistas de las dos provincias por el lapso de 45 años, en la actualidad está en franca destrucción, derivada del desprendimiento de las varillas de la mesa, barandas laterales y las bases que están averiadas, baches en el pavimento, acumulación de aguas por falta de limpieza del canal.

Los moradores del sector el Pindo, entre Chaguarpamba (Loja) y Balsas (El Oro), se encuentran preocupados por el desastroso estado del puente. Carmita Cuenca, moradora, hizo un llamado a las autoridades correspondientes para que arreglen la infraestructura. “La atención es urgente y no queremos lamentar una desgracia”.

Alto tráfico vehicular

Siendo de vital importancia el puente para las dos provincias ecuatorianas, el ciudadano Enrique Loaiza exhorta a darle mantenimiento lo antes posible, asimismo, solicita a las autoridades de tránsito controlar el paso de los vehículos de alto tonelaje, muchas de las veces cruzan hasta dos, lo cual se torna en un peligro porque la estructura puede ceder e irse a pique, dejando como saldo víctimas fatales.

Aparte de los pesados, durante el día y la noche cruzan también vehículos livianos que convierten a la carretera en un espacio del alto tráfico de automotores y de allí que los usuarios y habitantes de la zona exigen la intervención inmediata del puente.

‘Nadie hace nada’

«Dios no quiera que el puente llegue a colapsar, nos quedaríamos sin la principal vía de comunicación por muchos meses, por la inoperancia de los gobiernos, organismos provinciales y cantonales de turno», expresó un morador que solicitó la reserva de su nombre y acotó que “pasan los días y nadie hace nada”. (Fuente: Vimar Radio y Televisión Digital-Huaquillas, redacción HORA32)

PARA SABER 

La obra fue construida hace más de cuatro décadas. Conecta a dos provincias sureñas.

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