El abecedario hermenéutico de Galo Guerrero

A escribir se aprende leyendo nos dice el Dr. Galo Guerrero-Jiménez en el primer tomo de su Abecedario hermenéutico de la lectoescritura para una educación inclusiva, la más reciente de sus obras, y que me sabe a una respuesta contundente a este mundo donde se superpone la banalidad del mal, de la que H. Arendt nos advirtió hace ya más de medio siglo. Y es respuesta porque esboza, magistralmente, el acontecimiento magnánimo de la lectura, el ser vivificante que encarna un libro y las actitudes que, frente a él, debemos adoptar los seres humanos.

Es una convocatoria profundamente reflexiva a construir un pensamiento elevado a través de una conciencia crítica y ética, de la capacidad de entendimiento, de una comunicación humanamente realizable, de la comprensión plena y la dignidad misma de las palabras. Y la única forma de lograrlo, nos dice su destacado autor, es teniendo la predisposición de aprender a leer el mundo significativamente, conquistar esa tarea -que no es fácil- y convertirse así en un lector atento, activo, alimenticio, a sabiendas de que la noción del libro es correlativa con la noción del mundo, y que, por tanto, “un libro es un mundo, y el mundo, un libro”. 

De tal forma que la lectura, y como consecuencia de ella, el lenguaje, el diálogo, la palabra humana, es un asunto extraordinario y categórico que impacta, que nos permite ser y hacer para trascender y vivir humanamente, pero también para ser solventes constructores de significados en un contexto global que alienta lo vacío. 

En suma, se trata de un insumo valioso para padres, estudiantes, educadores, estudiosos de la lengua y cualquier ser humano que, en su anhelo de desarrollo holístico y epistemológico, tenga necesidad de conocer la jerarquía de la lectura en la vida del individuo; sus métodos y tipos, sus alcances, la forma de animarla y de dimensionarla adecuadamente.

En definitiva, para todo aquel que se ponga como máxima de vida convertirse en un lector autónomo que esté preparado para ese gran encuentro que constituye abrir un libro y penetrar en él, y a partir de ello sostenerse en y frente al mundo, a través de palabras bien concebidas, estructuradas y con sentido pleno. Todo un proceso que, al ser complejo, merece especial atención y cuidado, pero que es la gran salvación de cara al abismo civilizatorio. Leer, entonces, para ser, hacer y trascender, pero también para resistir. 

José Luis Íñiguez G.

joseluisigloja@hotmail.com

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