Educar para el diálogo en escuelas que apenas sobreviven

Ahora resulta que, según el Ministerio de Educación, Deporte y Cultura, el problema de la educación en Ecuador era que no sabíamos dialogar. Que lo urgente, lo verdaderamente transformador, era enseñar a los estudiantes a resolver conflictos con empatía, acuerdos y círculos restaurativos. Y uno piensa: qué bien suena. De verdad, suena casi perfecto.

Pero luego aterrizamos.

Porque mientras hablamos de justicia restaurativa, según el Acuerdo Ministerial de 16 de abril de 2026, hay chicos que llegan sin desayunar. Mientras promovemos la escucha activa, hay aulas sin pupitres dignos. Mientras pedimos autorregulación emocional, hay docentes agotados, sobrecargados y sin herramientas reales para sostener algo más que la clase del día.

Y es que la realidad no se corrige con un reglamento o normativa. Se enfrenta.

Más de 200 mil jóvenes fuera del sistema educativo. Zonas rurales donde estudiar sigue siendo un privilegio y no un derecho. Niñez indígena que deja la escuela porque la vida —la real, la dura— les exige producir antes que aprender. Y, además, instituciones donde el DECE no alcanza, donde el rector hace de todo y el Estado aparece cuando puede.

Entonces, la pregunta no es si el enfoque restaurativo es bueno. Lo es. El problema es otro: ¿sobre qué sistema queremos aplicarlo?

Porque esto se parece a pedirle a alguien que organice mejor su casa, cuando ni siquiera tiene casa.

Hace unos años nos dijeron que con más cívica formaríamos ciudadanos críticos. Ahora que con educación financiera tendremos “tiburones” exitosos. Hoy, que con mediación escolar construiremos paz. Y la verdad es que seguimos cambiando el discurso, pero no el fondo.

Educar no es solo enseñar a convivir. Es garantizar condiciones para vivir.

Y mientras eso no pase, cualquier reforma, por bien intencionada que sea, corre el riesgo de convertirse en otra buena idea aplicada en el lugar equivocado.

Álex Daniel Mora Arciniegas

alexmorarciniegas@gmail.com

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *