La amenaza de los videos falsos

Con tristeza y preocupación, somos testigos de cómo los videos falsos inundan a diario los medios digitales.

Muchos nos preguntamos: ¿cuáles son las causas de este fenómeno?  Según especialistas, son diversas. Quizá la más evidente sea el afán de lucro, pues la monetización de estos contenidos genera importantes ganancias para quienes la difunden.

Las consecuencias o efectos son más profundas de lo que parecen a simple vista. No cabe duda que esta problemática está  generando  desinformación, al publicar  como reales hechos que no lo son; asimismo provocan la pérdida de la confianza, al debilitar la credibilidad en los medios de comunicación; asimismo facilitan la manipulación de la opinión pública, al influir en percepciones y decisiones colectivas; también ocasionan lamentables  daños a la reputación de las personas, al afectar injustamente; y, finalmente, producen confusión general, al dificultar distinguir entre la verdad y la falsedad. 

Ante este escenario, surgen las siguientes interrogantes: ¿cómo frenar esta problemática? ¿Estamos preparados, como sociedad, para distinguir la verdad de la mentira? ¿Qué responsabilidad asumimos como ciudadanos frente a lo que consumimos y compartimos? ¿Qué queda de una sociedad que ya no confía en lo que ve ni en lo que se oye? ¿Será posible un acuerdo con los medios digitales que prioricen la verdad y la dignidad ¿Serán los propios medios capaces de autorregularse con responsabilidad? ¿Debe la ley intervenir para frenar la difusión de contenidos falsos?

No tengo una respuesta definitiva, pero es claro que los gobiernos y todos nosotros debemos actuar con responsabilidad y pronto. De no hacerlo a tiempo, el riego es caer en una grave degradación ética, donde la verdad pierda todo valor

Ese es mi punto de vista.

Jaime A. Guzmán R.

jaimeantonio07@hotmail.es

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