Como resultado de la transición política local, que posiblemente implique la renovación de administradores, los ciudadanos esperan que se atiendan sus demandas y se expliquen los contextos de la gestión pública.
Hay medios de comunicación, instancias de participación, observatorios y más mecanismos que ayudan a encausar la opinión social, pero parecen escasos o abrumados por las formalidades. Por otro lado, y pese a la buena voluntad de los periodistas, los espacios que brindan a las personas para que expresen sus preocupaciones son limitados.
Pero, ¿qué pasa con los criterios que no logran publicarse?, ¿están consideradas las aspiraciones de todos los colectivos?, ¿qué dicen y aportan los jóvenes?, ¿cómo avanza la satisfacción de las necesidades básicas?, ¿las metas de largo plazo están sobre la coyuntura?
En paralelo, a nivel internacional, emergen escenarios caracterizados por las tecnologías de la información, los servicios digitales y los emprendimientos sobre la base de la inteligencia artificial generativa y la virtualización. Este nuevo mundo ofrece oportunidades de trabajo para quienes estén cualificados, sin embargo, se alejará al no sintonizar con él, o carecer de una visión armonizada, y si no se acuerdan compromisos para atender retos inmediatos como disponer de infraestructura pública de calidad.
Una de las primeras y frecuentes acciones de alcaldes, asambleístas u otros representantes debería ser dialogar, reunirse con los habitantes, ya que todos tienen algo que decir. Ojalá que una de las características de futuros líderes sea el diálogo constante, directo o mediado por las redes sociales.
Abel Suing
abelsuing@gmail.com