Demagogos

Se podría definir a un demagogo como una persona que hace uso de los prejuicios populares, falsas afirmaciones y promesas para ganar poder. El ansia de poder del demagogo no tiene límites, tienden a polarizar a la sociedad creando un clima de pánico, hostilidad y desconfianza, como populistas afirman que solo ellos comprenden y defienden al pueblo, todos los detractores son considerados como enemigos de este. Para un demagogo la democracia resulta intolerablemente frustrante, la ven como una camisa de fuerza con sus mecanismos de control y equilibrio de poderes. Sus ofertas en campaña electoral no siempre tienen el rigor técnico necesario y en su afán clientelista por acaparar votos buscan decir lo que las masas quieren escuchar.

Nos encontramos ante una elección presidencial atípica, donde el populismo y la demagogia disfrazados de progresismo se ven a sí mismos como una opción decente para llevar a nuestro país por el camino de la prosperidad. No olvidemos que los ahora prófugos de la justicia o encarcelados por actos de corrupción son quienes asesoran e intentan dar clases de moral, ética y buenas costumbres cuando fueron justamente ellos quienes saquearon y dividieron al país.

La democracia es un trabajo extenuante, exige negociación y compromiso. Los reveses son inevitables y las victorias siempre parciales y aunque la corrupción no se resuelve con una elección sino con una amplia participación de la sociedad civil para mitigarla, debemos aportar con nuestro grano de arena para que los demagogos no gobiernen.

Santiago Pérez Samaniego

Twitter: @santiagojperezs