Cuatro huérfanos de padre y madre solicitan la ayuda ciudadana

Perdieron a su padre y madre. Viven con su abuela paterna. Les falta una computadora para estudiar, ropero, cocina, entre otros.

La vivienda de construcción mixta está ubicada en las calles Israel, entre Alemania y avenida Eugenio Espejo, por el barrio Isidro Ayora, al occidente de la ciudad de Loja.
La vivienda de construcción mixta está ubicada en las calles Israel, entre Alemania y avenida Eugenio Espejo, por el barrio Isidro Ayora, al occidente de la ciudad de Loja.

Una adolescente y tres niños, una vez más fueron golpeados por la tragedia. Es que su madre, Anita del Rocío Salazar Vásquez, de 34 años, falleció a las 07:00, el pasado 26 de diciembre de 2020, mientras que su padre murió hace un año cinco meses, aproximadamente. Ahora, completamente huérfanos y a cargo de su abuela paterna, Luz Marina Moreno Vera, solicitan ayuda de la comunidad lojana.

Viven en un inmueble ajeno

La vivienda, que es ajena y en mal estado, está ubicada en las calles Israel, entre Alemania y Eugenio Espejo, en el barrio Isidro Ayora, al occidente de la ciudad. Cualquier ayuda pueden hacerla llegar a ese sitio o contactándose con Luz Marina al 0999665192 o, en su defecto, en la cuenta de ahorros del Banco del Pichincha, Nro. 2203166966, de Diego Armando Saritama Reyes.

Con 16, 13, 12 y nueve años, las dos mujeres y los dos varones deben irremediablemente acostumbrarse a vivir sin el cariño de sus progenitores. Su abuela, de 62 años, viuda y madre de cinco hijos, los acoge ahora y está decidida a dar todo por ellos.

Cuenta ella que su nuera, Anita del Rocío, murió repentinamente y que nadie esperó aquello, principalmente si el día anterior, 25 de diciembre, estuvo bien y hasta contenta. Tras merendar, a eso de las 21:00, se fue a descansar, sin que se despertara nunca más: había fallecido.

Adolescente dejó de estudiar

Luego del deceso de Anita del Rocío, la situación se complicó para sus cuatro hijos que se ven envueltos en un sinnúmero de necesidades. La adolescente, en octubre pasado, dejó de estudiar en el colegio porque a su madre no le alcanzaba para costearle los útiles escolares.

Los otros tres niños, a decir de Luz Marina, no tienen cómo continuar en clases que ahora, por la pandemia del coronavirus, se desarrollan de manera virtual. Les hace falta una computadora porque el celular que tienen se les apaga repentinamente.

La abuela dice que se apena por su nieta de 16 años que ahora no estudia, pero que el próximo año lectivo, 2021-2022, ingresará a las aulas y que ello se concretará porque está decidida a realizar todo tipo de sacrificio por ella y por sus tres hermanos menores.

Inmueble es ajeno

El lote de terreno donde viven por el lapso de unos 20 años es ajeno. “Aquí acabé de criar a mis cinco hijos y también aquí se casaron”, manifiesta la acongojada mujer, quien informa que ese espacio es de propiedad  de la Asociación de Discapacitados Físicos de Loja ‘Irma Castro Muñoz’.

Al gremio le solicita la posibilidad que se le venda el terreno donde está levantada la vivienda, que es de construcción mixta: ladrillo, tabla, teja, zinc, entre otros materiales. Dice que está dispuesta a cancelar el concepto, pero que se le fije cómodas cuotas mensuales.

PARA SABER

Requieren una cocina, roperos, estantes, dinero, unas computadoras para el estudio virtual.

CLAVE

Contacto para ayudas con Luz Marina Moreno Vera al 0999665192. Cuenta de ahorros del Banco del Pichincha, Nro. 2203166966, de Diego Armando Saritama Reyes.

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