Constitución sostenible

La Constitución define al Ecuador como un Estado constitucional de derechos y justicia y eso conllevó a que todos los actos de los funcionarios públicos deben garantizar los derechos de las personas y las personas exigen el respeto de sus derechos, y por ello la Constitución vigente desde el 2008 ha generado que la sociedad ecuatoriana exija derechos a veces abusando y otras mal interpretando el modo de vulneración de los mismos.

La Constitución del Ecuador tiene cientos de derechos que generan miles de conflictos, y apenas tiene 17 deberes que millones de ecuatorianos no los cumplen. Por ello, más allá de pensar en cambiar de constitución para mejorar la vida de los ecuatorianos, deberíamos pensar en cambiar la Constitución para que los ecuatorianos puedan vivir y tener mejor calidad de vida.

Se debe procurar una Constitución que en lugar de organizar mal el Estado y determinar funciones con fines inicuos, tengamos un Estado que se enrumbe a lograr una sostenibilidad ecológica y social para que los seres humanos pensemos más en cuidar los derechos de la naturaleza, garantizando habitar con dignidad la biosfera, mejorar la forma de alimentarnos, de vivir bien y no de mal interpretar el buen vivir, con el no hacer nada, porque la sociedad prefiere alejarse de la ciudad para caminar en el pasto y cobijarse en los árboles que sembrar árboles y cubrir con cemento la tierra y el pasto de sus domicilios porque se prefiere tener garaje para el vehículo y contaminar su ambiente y no tener un jardín o pasto para mejorar su respiración. Mientras no cambiemos la forma de pensar y siempre pedir en vez de dar, no importa la Constitución que tengamos continuaremos exigiendo derechos sin cumplir los deberes.

Manuel Salinas Ordóñez

masalord@hotmail.com

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