¿Confraternizar o consumismo?, es tu elección

Navidad para confraternizar debe ser el precepto en muchas de las familias que durante este año vieron sus bolsillos reducirse de cierta capacidad adquisitiva a nada. Pero la reactivación económica no espera y es que el consumo es uno de los alicientes para en algo dinamizar la economía ecuatoriana, proyectando reuniones familiares donde acontece en muchos de los casos el elogio de lo comprado, por regalar y de consumo (cena) y que por otra parte pone en vilo la cierta estabilidad de no contagios, y que de acatar las normas gubernamentales de no reuniones es un posible cerrojo para reprimir la impulsividad de compra que se necesita en esta temporada festiva donde el consumismo debería llegar a su climax, apalancado por un sinnúmero de ofertas que tratan de atraer la demanda temporal. Si retomamos nuestra incierta situación económica y de salud. ¿Qué harías?, tal vez la reunión vía virtual, es decir alejarte por completo de tus actos consumistas entrañables y regocijarte más a una instancia de orden espiritual. O eres de aquellos que piensan que sin reunión y fiesta no existe celebración. Todo dependerá de hasta donde se desplaye tu posibilidad de gasto, en algunos casos se propiciará porque a pesar del tropiezo económico y pandemia, estas no han generado mella en tu economía doméstica o porque proyectas pese a avizorar negros nubarrones en el siguiente año, que tu economía mejorará y con ello harás uso del plástico, a esto se suma el hecho de considerar como máxima el proteger a los tuyos de contagio alguno con este mal que es el Covid. Tu elección debe de ser pensada varias veces para no equivocarte. Aquí lo importante es nuclearnos con cariño, paz y en armonía con tus padres, hijos, hermanos, la familia en sí, pero de manera responsable y siempre pensando en el futuro venidero.

Paúl Cueva Luzuriaga

paulscueva@hotmail.com