La democracia moderna se construyó fundamentada en la participación activa de la ciudadanía y su rol preponderante en la toma de decisiones; no obstante, en la operatividad, se construyó una gran barrera que ha impedido el verdadero rol del ciudadano en la política, pues, la denominada democracia representativa -por lo menos en nuestro país- ha servido únicamente para fomentar mafias electorales orientadas únicamente a robarle el voto al pueblo y ejecutar sus agendas personales o grupales. Decía el Marqués de Flers: […] “Democracia es el nombre que se le da al pueblo siempre que se le necesita”. […] En la práctica, el político requiere del pueblo únicamente para llegar al poder y servirse del mismo.
La democracia ha sido tema de un amplio debate histórico, desde la Antigua Grecia hasta nuestros días, pues es un concepto que se retoma en diferentes contextos para convertirse en un discurso utilizado por los diferentes Estados como una forma de legitimación. Así lo refiere Roberth Dahl, quien sostiene que, la mayoría de los regímenes políticos, aducen algún tipo de títulos para hacerse acreedores al nombre de “democracia”, y los que no lo hacen, suelen insistir en que su caso particular de gobierno no democrático es una etapa indispensable en el camino hacia la “democracia” que en última instancia es su objetivo. Hasta los dictadores parecen creer en nuestros días que adoptar una o dos pinceladas de lenguaje democrático es un ingrediente imprescindible para su legitimidad.
Ciudadanizar la política implica que, una colectividad se reúne para intervenir en actividades públicas representando ciertos intereses. De acuerdo a Alicia Ziccardi, el motivo de la activación de la ciudadanía es consecuencia de que: […]“las formas de representación que se sustentan en el voto no garantizan una intermediación efectiva y eficaz entre representantes y representados, sino que, por el contrario suelen acrecentarse las distancias que existen entre ambos una vez pasado el periodo electoral”[…] más que buscar adaptarse a los sistemas gubernamentales como lo hacen los políticos partidistas a través de sus organizaciones registradas en el CNE; ergo, debemos nosotros, el pueblo alcanzar objetivo de ciudadanizar la política, esto es: …construir una ciudadanía responsable, involucrada en la satisfacción de necesidades colectivas que, al no ser resueltas por la clase política representativa, se active este legítimo poder ciudadano ejerciendo sus derechos en los diferentes foros del poder constituido; para que esto se concrete les deseamos: … buen viento …y buena mar.
Lenin Paladines Salvador
leninb14paladines@gmail.com