
Al término del año anterior se quedaron en el tintero algunas reflexiones sin señalar. Hoy aseguramos que la historia ecuatoriana sepultará en sus páginas negras la vergüenza más grande del repudiable asesinato a miles de personas en los centros carcelarios, plazas y calles del territorio nacional. El incumplimiento del mandato constitucional por el propio Estado es la expresión clara de inseguridad social y jurídica que vive el Ecuador.
Ahora esta dolorosa realidad exige a grito herido un corte serio, concreto y sincero de los problemas, sin trampas, cero mentiras ni traición, sin mínima duda como nos acostumbró el Gobierno anterior, más bien revestidos de elevada buena fe, comprometamos un año nuevo, vida nueva.
No pueden seguir existiendo los apagones en el sistema eléctrico con centrales afectadas por falta de mantenimiento y la compra de energía a Colombia con valores exagerados, afectando aún más la crisis económica, porque al final pagará el pueblo consumidor.
El apoyo mayoritario al presidente Daniel Noboa no debe envanecerlo ni convertirlo en arbitrario, debe escuchar al soberano, respetar sus puntos de vista. Antes de gastar 60 millones de dólares en la consulta, actuar con ética y sinceridad para salvar la economía y garantizar mejores condiciones de vida.
De seguir irresponsablemente igual que el Gobierno pasado, tratando de confundir, engañar y mentir a la gente, el conglomerado social se cansará, no aguantará más, perderá el miedo, se levantará y se verá obligado a protestar. Señor presidente, no más derramamiento de sangre. Que se arranquen de raíz la mafia y la corrupción enquistadas en el propio Estado. Este pueblo y la historia ecuatoriana pueden recordarlo como el mejor, si nos escucha, acepta sus errores y siembra las bases para emprender un verdadero desarrollo integral, que constituyan el cambio y el progreso para la Patria.
Rómulo Acaro Guerrero
romuloacaroguerrero@hotmail.com