Activar la empatía…

Muchos seguimos sintiéndonos sensibles, desilusionados o indignados; razones no nos faltan; por lo que sería oportuno leer algo que nos reconforte el alma, como esto:

De tanto perder aprendí a ganar, de tanto llorar se me dibujo la sonrisa que tengo, conozco tanto el piso que solo miro al cielo, toque tantas veces fondo, que cada vez  que bajo ya sé que mañana subiré, me asombro tanto de como es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo, tuve que sentir soledad para aprender a estar conmigo mismo y saber que soy buena compañía, intente ayudar tantas veces a los demás, que aprendí a esperar que me pidieran ayuda, trate siempre que todo fuera perfecto y comprendí que realmente todo es tan imperfecto como debe ser (incluyéndome). Hago solo lo que debo de la mejor manera que puedo y los demás que hagan lo que quieran, aprendí que las heridas fuertes nunca se borran del corazón, pero siempre hay alguien realmente dispuesto a sanarlas con la ayuda de Dios… (Jorge Luis Borges).

Sin querer resignarnos a ser observadores de oídos, ojos y bocas cerradas y activando la empatía, para conectarnos con nuestras emociones, necesidades y expectativas, que nos afiancen como seres humanos auténticos.

Abrir chat