A veces el camino correcto no es el fácil

En varios medios de comunicación de la ciudad he escuchado a economistas serios e investigadores advirtiendo lo que se viene respecto las pirámides que se están desarrollando en Loja a modo de negocios seguros. Es más, las instituciones ya han advertido que podría suceder lo de Don Nasa o el Notario Cabrera. Pero, este tema no solo lo he escuchado en medios, sino en debates de amigos, en reuniones familiares respecto lo atractivo de entrar al “negocio seguro”. Sobre esto caben algunas reflexiones.

Primero, la ley, la norma está para respetarse. Cualquier cosa fuera de ella, por bien que pinte, por justo que se pueda vender, es ILEGAL, así con mayúscula. ¿Por qué es importante respetarla? Porque es la mejor forma de convivencia que hemos encontrado hasta ahora. Ceder nuestro derecho de “hacer cualquier cosa” para someternos a vivir con reglas claras. Tal vez esto no se entiende hasta que uno puede ser la víctima lamentablemente.

Segundo, creo que cada vez parte de nuestra sociedad, y aquí no quiero generalizar, porque me cabe una esperanza, busca el camino fácil, ejemplo: el dinero rápido y sin trabajo, el dinero a como dé lugar, en resumen, saltarse la norma para el beneficio material. Lo irónico es esa parte de la sociedad luego es la que critica la corrupción. Curioso, gente metiendo plata en pirámides se queja de políticos que sacan su plata a paraísos fiscales.

Tercero, cuando escribo esto creo que es lo más impopular que he escrito, a sabiendas de que es lo legal, y eso asusta y tiene una razón, muchas veces cada quien moldea la ética a lo que conviene.

Cuarto, si estás adentro ojalá tengas la valentía de salir y pensar en el otro, eso es pensar en lo legal. Si no has cedido, felicitaciones, aun eres de los que cree en el trabajo honrado. A veces el camino correcto no es el fácil.

Pablo Ruiz Aguirre

pabloruizaguirre@gmail.com