En el ajetreo cotidiano y avisados como estamos del cambio de color a “naranja” por la evolución del Niño, resulta halagador que al menos una fundación “Cielo Animal” de la ciudad de Loja se haya preocupado de celebrar el Día Mundial del Perro, peludito que por su sensibilidad, inteligencia, lealtad y amor a quien le da amor, es considerado como el mejor amigo del hombre y con cariño “Ángel con patas”.
La celebración se la hizo con música bajo el slogan “la música salva vidas” en el resto bar cultural Gato Suco, con la participación de varios artistas lojanos que se sumaron a la causa de sensibilizar a la ciudadanía sobre el bienestar animal. La entrada al festejo solidario tuvo un valor económico por su objetivo, recaudar fondos para cubrir la atención que necesitan las mascotas rescatadas por el maltrato, el abandono, por la crueldad animal de gente que, si la hay, desgraciadamente, que pega, ahorca, ahoga, mata animales como expresión de una conducta demente, psicópata, a la que debemos combatirla, denunciarla, dejando atrás esa pasividad peligrosa, porque podría llegar a la gente también.
Con música en la tierra de la música, porque al Día Mundial del Perro hay que verlo también por el lado alegre, cuya gracia y afectividad animal lo hace simpático a la mirada y el sentir del ser humano. Por su fiel compañía que nos contagia de entusiasmo y alegría, su sola presencia ayuda a espantar nuestras preocupaciones y hacernos sentir vivos. Al parecer el Gobierno no le dio importancia al perro en su día mundial, porque enseguida hubiese declarado feriado, para que descanse la fauna política.
A la fundación Cielo Animal y más colectivos que están preocupados por el rescate, mantenimiento, defensa y entrega de adopción de estos “ángeles con patas” nuestra felicitación y apoyo a tan grande causa.
Y a propósito de que el perro tiene su día mundial, surge una preocupación: ¿si los hombres de las cavernas hubiesen tenido a su lado un perro, la historia sería distinta? ¿Qué opina usted?
Adolfo Coronel Illescas