Seguridad jurídica: Ecuador vs. Perú

La seguridad jurídica es el principio que garantiza la previsibilidad y estabilidad de las normas, así como la confianza en que estas serán aplicadas de manera clara y sin arbitrariedades por las autoridades. Implica que sean públicas, comprensibles y no cambien de forma inesperada; que los derechos adquiridos sean respetados; y que existan mecanismos eficaces para defenderlos. No solo protege frente a abusos de poder, sino que también es fundamental para el desarrollo de las actividades económicas y la toma de decisiones de inversión.

La Constitución ecuatoriana, vigente desde 2008, le dedica un artículo a la seguridad jurídica y la eleva a la categoría de derecho constitucional. El artículo 82 dispone que este derecho se fundamenta en el respeto a la Constitución y en la existencia de normas jurídicas previas, claras, públicas y aplicadas por las autoridades competentes. Este es un claro ejemplo de que los derechos constitucionales no solo deben ser declarados, sino que deben existir las garantías suficientes para permitir su pleno ejercicio.

El Perú expidió su Constitución en 1993 (época de Alberto Fujimori). No utilizó una redacción demagógica, pero sí incluyó un artículo que ha sido determinante para garantizar la seguridad jurídica, a pesar de la grave inestabilidad política que ha caracterizado al vecino país. Este artículo es el 62 que dispone, en la parte pertinente, que los términos contractuales no pueden ser modificados por leyes u otras disposiciones de cualquier clase. Agrega que, mediante contratos-ley, el Estado puede establecer garantías sin que estas puedan ser modificadas legislativamente.

Los datos de la inversión extranjera directa reflejan una mayor eficacia del ordenamiento jurídico del Perú. En promedio, durante la última década, Perú ha captado alrededor de 2,8% del PIB en inversión extranjera directa (unos 7000 millones de dólares anuales), mientras Ecuador apenas alcanza cerca de 0,8% del PIB (alrededor de 900 millones). Esto confirma que, más allá de los discursos, los países que ofrecen reglas claras y estables logran atraer más inversión y generar mayores oportunidades de crecimiento.

Gustavo Ortiz Hidalgo

gortizhidalgo@yahoo.com

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