
Los adjudicatarios de los quioscos, administrados por personas con discapacidad, particularmente visual, ubicados en la plaza central de la ciudad de Loja, se encuentran molestos con el Municipio porque, al adjudicar a otros emprendedores, en el marco del Festival Internacional de Artes Vivas Loja (Fiavl) 2025, les cerraron el paso físico.
Roque Cristóbal Mocha Jaramillo, uno de los perjudicados, manifiesta que esta situación fue advertida al Ayuntamiento, pero que no prestó oídos y más bien se les ha irrogado un considerable daño porque las ventas han bajado de manera espantosa.
El adjudicatario expresa que el reclamo público tiene como objetivo que, en la decimoprimera edición del Fiavl de 2026, no se repita la historia y no se origine más perjuicios a este sector productivo.
Cristóbal Mocha dice que la utilización del quiosco tiene un costo mensual de 8.60 dólares y que, en su caso, viene ocupando desde agosto de 2024, esto es un año y tres meses, pero, a diferencia de este 2025, el año anterior no hubo pérdida alguna porque la institución dejó libre los frentes.
“Es verdad que todos necesitamos trabajar y mi pedido es que dejen abiertos los frentes de los quioscos”, dice el emprendedor lojano, quien agrega que en el Festival Loja con sabor a café ya fue afectado, aunque gestionó que un globo inflable sea cambiado de lugar porque también lo ubicaron junto a su quiosco.
- VOZ
Todos necesitamos trabajar y mi pedido es que dejen abiertos los frentes de los quioscos
Roque Cristóbal Mocha, adjudicatario