¿Y para los viejitos cuándo?

Sorpresa, como la del Yaku-Lasso, causó la llegada de un pequeño lote de la vacuna Pfizer al Hospital Isidro Ayora para el personal de primera línea. Sorpresa, porque a Loja casi nunca se la toma en cuenta para nada. Una señora al enterarse del acontecimiento exclamó. “¡Gracias Dios mío!, por fin vinieron las vacunas”. Ella pensó que también eran para los adultos mayores. Cuando supo que no, con debilitada emoción preguntó ¿Y para los viejitos cuándo? No hubo respuesta. La vacuna y los vacunados son de absoluta confidencialidad del Ministerio de Salud.

Todos tenemos derecho a la vacuna, pero hay gente que si se contagia tiene mayor riesgo, los adultos mayores. Susana Alvear, presidenta del Comité de Ética de la Universidad Católica del Ecuador destaca que la mortalidad a causa del coronavirus aumenta desde los 60 años y que el sistema de salud debe contar con un plan de vacunación priorizando a los adultos mayores en general, porque si se contagian tienen riesgo de morir. Las autoridades de salud lo saben, sin embargo pasan por alto el concepto de vulnerabilidad. Las autoridades locales también, pero no quieren entrar en la discusión de inequidades, prefieren dejar que la vacuna venga a Loja, cuando venga.

Ojalá el triunfador de la segunda vuelta se preocupe de que los “cuatro viejos inútiles” que según Correa son los jubilados, ya estén vacunados hasta el Día Mundial del Abuelo y de los Adultos Mayores (25 de julio). Iniciativa anunciada por el papa Francisco, para incentivar la atención de quienes no exigen compasión, pero si respeto y solidaridad para envejecer con dignidad. Es posible que el papa Francisco haya tomado esta iniciativa porque San Pedro, que ya debe estar jubilado le reclamó ¿Y para los viejitos cuándo?

Adolfo Coronel Illescas

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