Wilson Fabián Cuenca y Freddy Uyaguari, custodios inamovibles de la Virgen del Cisne

Permanecen 90 días vigilando para que nada malo ocurra con la imagen. Casados y padres de familia, pocas horas las entregan al sueño.

Wilson Cuenca lleva cinco años cuidando a la imagen y Freddy Uyaguari es el primer año que lo hace.
Wilson Cuenca lleva cinco años cuidando a la imagen y Freddy Uyaguari es el primer año que lo hace.

Son 90 días de vigilancia total a la Virgen del Cisne, cuya integridad física depende únicamente de ellos. Por algo el Santuario, a través del párroco de turno, esta vez el padre Sócrates Chinchay Cuenca, les entrega el nombramiento de custodios. Ellos son Wilson Fabián Cuenca y Freddy Uyaguari.

Devotos de la ‘Churona’

Los dos guardianes son oriundos de la parroquia El Cisne, del cantón y provincia de Loja, desde donde la ‘Churona’, en medio de ríos de fieles, sale en peregrinación cada 17 de agosto, con destino a San Pedro de la Bendita, luego a Catamayo y, finalmente, ingresa triunfalmente, el 20 de agosto, a la ciudad de Loja.

Profundamente católicos y devotos de la Reina del Cisne, Wilson Fabián Cuenca y Freddy Uyaguari caminan los 74 kilómetros, junto a la imagen y a la gran cantidad de niños, adolescentes, jóvenes, adultos y adultos mayores que, movidos por la fe, se vuelcan a la vía desafiando al sol, al viento y al frío que por ese camino serpenteante golpean con fuerza.

Los dos custodios salen de su tierra natal, El Cisne, el 17 de agosto y vuelven a ella el 17 de noviembre, luego de haberle dedicado los días y las noches a la Virgen. Solos y alejados de sus respectivas familias, su misión es el bienestar de la imagen. Es que deben entregar informes permanentes al Santuario.

Cuidan en cada iglesia

Wilson Fabián Cuenca, casado y padre de cuatro hijos, cuenta que la tarea es cuidar a la ‘Churona’ en las iglesias donde llega: San Pedro de la Bendita, Catamayo y la Catedral, de la capital provincial, Loja.

Aparte de la vigilancia permanente, también dan a conocer a los fieles datos sobre la aparición de la Virgen, el origen de la Basílica, la tradición y costumbres de El Cisne, entre otros aspectos relacionados con esta manifestación católica. También ayudan a acomodar en el altar los cientos de ramos de flores que llevan los fieles a la iglesia.

Como representantes del párroco, servidores del Santuario y, sobre todo, de la comunidad de El Cisne, su deber es proteger a la Virgen y fijarse en los más mínimos detalles. Por ejemplo, durante la peregrinación van junto a la Virgen, atentos a todo el movimiento, particularmente de objetos pertenecientes a Ella que podrían desprenderse. Si ocurre esto último, de inmediato dan aviso al religioso Sócrates Chinchay para que este, que es el único facultado para manipularla, pueda devolver a la imagen el objeto sagrado.

Freddy lo hace por primera vez

Wilson Fabián lleva custodiando a la ‘Churona’ por el lapso de cinco años, mientras que Freddy, asimismo, casado y padre de tres hijos, es la primera vez que cumple con esta misión entregada por el párroco y los habitantes de El Cisne.

Los dos empiezan su tarea a las 05:30, tras la apertura de la iglesia Catedral. Están junto a la imagen, ayudan al sacristán de la parroquia El Sagrario, entre otras actividades, hasta las mismas horas de la noche que es cuando las puertas del templo vuelven a cerrarse. Pocas son las horas dedicadas al sueño. 

Inclusive, luego que el templo se cierra, la tarea de Wilson y Freddy continúa. Recorren todo el interior para cerciorarse que todas las personas hayan abandonado el lugar. La infraestructura también cuenta con alarmas y cámaras que las activan para “que la Reina quede segura”.

‘Me siento feliz’

Freddy Uyaguari no oculta su felicidad que la manifiesta señalando ser un honor cuidar a la imagen y que, al ser su primer año que lo hace, hasta el momento le suscita una grata experiencia, sobre todo, en el recorrido desde El Cisne a la ciudad de Loja.

“Me siento muy feliz”, precisa, al tiempo dice que, cualquier novedad que se presente durante los tres meses de vigilancia, es transmitida al párroco del Santuario. Dice que le gustaría seguir siendo el custodio de la Virgen del Cisne, aunque ello depende del padre Sócrates Chinchay.

VOZ

“Agradecemos a todos los medios de comunicación de la ciudad y la provincia porque, durante la romería, nos ayudan con la evangelización”,

Wilson Fabián Cuenca, devoto y custodio

“Es el primer año que realizo esta tarea y me origina una grata experiencia”,

Freddy Uyaguari, devoto y custodio

PARA SABER

La Virgen sale de El Cisne cada 17 de agosto y retorna a él el 17 de noviembre.

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