Opinión argumentativa

Las opiniones deben ganarse el respeto y esto solo lo pueden hacer mediante una estructura argumentativa clara, diversa y sólida. Una parte de las opiniones que escuchamos son “necedad” que no tienen la más mínima justificación. Deben tolerarse estas opiniones ¡De ninguna manera!

Como sabemos hay ideas más claras, más elaboradas, justas, profundas y más ciertas que otras. Las personas tienen derecho a expresar su opinión, pero deben entender que las ideas ganan respeto mediante fundamentación y sustentación. Son los argumentos los que les dan fuerza, vuelo y trascendencia. Si carecen de ellos, pierden credibilidad. El problema es que en algunas organizaciones es casi imposible argumentar, porque el chisme, los dimes y diretes, el cuento y la impulsividad pueden mucho más, bajo la premisa que hay que escuchar a todos los usuarios.

Los debates de ideas han sido uno de los motores más importantes para la ciencia y el progreso de la humanidad. Como expresó Kuhn, con el paso del tiempo sobreviven las ideas más argumentadas, interpretativas y validadas, pero, ante la hipertrofia actual del individuo, se está frenando la cualificación de ideas. Cada uno tiende a encerrarse en sus propias y supuestas verdades y termina por aprender muy poco de los otros, de la lectura o del debate. La gran paradoja es que vamos hacia un mundo menos diverso, en el que domina el pensamiento más homogéneo. Como tituló un reciente artículo del New York Times: “Pensar se está convirtiendo en un lujo”. Debemos volver a colocar la ciencia y el conocimiento en el centro. Debemos devolver la autoridad científica a su lugar central. Debemos reinstaurar la cultura, la educación y el aprendizaje en el corazón de las Instituciones y de nuestra sociedad. Siempre hay que respetar el derecho a expresarse, pero que las opiniones solo deben ser respetadas si cuentan con argumentos serios, profundos y verdaderos. Para lograrlo, las Instituciones, el Estado deben impedir que las “personas” actúen enmascaradas entre ellos. Necesitamos fortalecer significativamente la calidad de la educación brindada en colegios y familias. Cambio y fuera.

Richard E. Ruiz O.

richardruiz.45@gmail.com

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