Volví

Marzo, es el mes preciso para volver. Volver a recordar el porqué de nuestras luchas, de nuestros ideales, de nuestra fuerza. En marzo, uno precisamente vuelve a sus raíces para recobrar el valor y la valentía que tal vez, en alguna ocasión, se vio disminuida.

En marzo volví. Mientras lo hacía, veía con aún más claridad el terrible mundo en el que vivimos. Y es que vivimos nulos de empatía, cegados por el privilegio; caminamos sin rumbo fijo, pero expectativas individuales de pronta ejecución. Como dije, yo volví; pero estas palabras dejan de cobrar sentido cuando una de nosotras no puede volver, o no volvió.

Cuando yo volvía, María Fernanda no. Qué extraño, e incluso qué culpable me siento de poder seguir con mi vida, cuando la de ella le fue arrebatada. María Fernanda A., es el primer caso de femicidio en el cantón Loja en el año 2022. Si, en marzo, el mes preciso para volver. En marzo, el mes de especial significancia para eliminar toda subordinación, violencia y discriminación hacia la mujer que se ha configurado durante siglos.

Qué poco consecuente resulta aún pensar que, tras décadas de lucha histórica, aún seguimos siendo vistas como objetos. Objetos de satisfacción sexual, objetos de violencia a quienes les puedes dar muerte, objetos de explotación laboral, de discriminación, señalamiento y exclusión. Aún objetos, no sujetos.

Pero volver tiene una carga energética implícita. Volver significa estar completamente recargada. Marzo, el mes de las imparables, las luchadoras, de las que no se rinden; el mes de la fortaleza, la valentía y la sororidad nos deja ver que estamos aquí, presentes, al pie del cañón, recargadas por ti, María Fernanda.  Porque si a ti no te permitieron volver, no habrá descaso ni ausencia. Va a temblar la tierra, hasta que dejemos de temblar nosotras.

María Verónica Valarezo Carrión