¡Viva Saraguro!

Hoy, Saraguro cumple doscientos años de su independencia. Mi saludo reverente por su efemérides y mi grato recuerdo del cantón Saraguro como el único de la provincia que ha mantenido sus costumbres identificadas con manifiestas señales y signos que usan para exhibir su identidad que aunque obviamente se ha transformado en estos doscientos años, recuerdo hace 30 años atrás, ver a los hombres con un sombrero grande de colores blanco y negro, muy duros y pesados, se cubrían el dorso con una especie de camisa negra sin mangas que les permitía su trabajo agricultor, cubriéndose del frío por un poncho, con su pantalón negro que les cubría hasta sus rodillas y también tenían una especie de cobertor del pantalón de color blanco que llegaba a la altura de sus canillas. Las mujeres con su falda plisada conocida como anaco, debajo de la cual tenían otra falda sin pliegues, con coloridas camisas bordadas en su cuello y un reboso negro que lo unían con los conocidos topos, usaban zarcillos largos y también con su sombrero grande de color blanco y negro. Sorprendía verles andar descalzos. Su vestimenta la elaboraban con lana de borrego que era hilada para posteriormente tratarla en telares y hacer la bayeta (tela) para confeccionar sus prendas de vestir.

Mi abuelita, madre, tías y primas confeccionaban y comercializaban sus prendas de vestir y joyería por varios años. Los mejores recuerdos de mi niñez y adolescencia están en Ñamarín, barrio en el que mis abuelitos tuvieron su casa. Aún tengo una tía y muchos primos, gracias a quienes jamás dejaré de visitar y recordar a mi querido Saraguro.

Manuel Salinas Ordóñez

masalord@hotmail.com