¡Viva mi Loja cultural!

Cada ciudad tiene el significado que el tiempo le ha dado, de ahí que nada surge de la nada, y en la ciudad fronteriza de Loja Ecuador, nuestra rica historia cultural ha sido producto de un trabajo tesonero, en el que se ha requerido de un buen cimiente para poder crecer, bases firmes que las han dado aquellos intelectuales lojanos, que salieron del “último rincón del mundo” para a su regreso, mostrarnos nuevas realidades, multiplicando sus modos y métodos de expresión, creando y propagando estos nuevos conocimientos, fusionados siempre con el amor al terruño y el deseo de volver, lo cual ha generado un innegable frenesí por el verso y la prosa, la música y las bellas artes. Convirtiéndose de a poco en un órgano de transmisión social, y es que no es raro encontrar variedad de publicaciones originales de antaño, periódicos, bocetos, composiciones musicales escritas a mano, escondidas entre las inmensas paredes de adobe que añejas y sombrías, esperaron ser visibilizadas nuevamente, es así que en los museos y bibliotecas los retratos y fotografías han dado muestra de una variedad de agrupaciones musicales, en donde hombres y mujeres, lejos de ideologías políticas o discriminaciones, compartían este amor al bello arte, que desde siempre nos ha unido y cobijado en la región sur del país.
Desde estas cortas líneas, expreso un saludo fraterno a la “tierra más bella de la tierra”, donde habita gente culta y amable, donde el arte y la cultura fluyen, al punto de convertirse en un motor económico y social. Que viva Loja en su independencia, no cabe duda que “la cultura de una ciudad será el instrumento y fin para evitar que la vida amenace caer en la barbarie”.

Lucía Margarita Figueroa Robles
sumaguarmi@gmail.com

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