Violencia política e inseguridad

Los ecuatorianos anhelaríamos que el titular fuese: “democracia, seguridad y desarrollo”; y soñar en un país próspero y de grandes oportunidades. Es prioritario entender como una ciencia tan prestigiosa como la Política ha permitido que la prostituyan un grupo de delincuentes que han desarrollado su modus operandi a costilla del institucionalismo gubernamental, donde la conciencia es el término que jamás se logra identificar. Dice Fernando Savater: […]“En cierta medida la corrupción es un asunto cultural y lo peor que le puede pasar a una sociedad es acostumbrarse a ella”.[…] Ergo, los ecuatorianos debemos, desde la unidad… reconstruir la institucionalidad del país.

La corrupción del sistema ha pasado factura a las funciones del Estado, donde quienes creen dar respuestas para una construcción, han creado una quinta función donde impera la narcoactividad, los vínculos criminales políticos, y la prostitución institucional. Por lo tanto, se observa a la política delincuencial en su más alta magnificencia cuando, los juzgadores… son juzgados, los fiscalizadores… son fiscalizados, cuando los embriagados de la palabra anticorrupción resultan ser los manipuladores corruptos de la justicia a través de la venta extorsiva del silencio, fraguando con su intimidación evidentes tráficos de influencias y prostituyendo hasta la democracia.

En nuestro país la violencia, la criminalidad y la justicia son aliados estratégicos en contra del Estado y sus instituciones… dejando al pueblo en la indefensión.  El ser humano se convierte en su propio enemigo, donde ya nadie confía en nadie, y donde la lealtad no es más que otra mala palabra, que destroza la intencionalidad; pues, consciente o inconscientemente, escogemos a los criminales que nos gobiernan… a través de procesos “democráticos” controlados por las mafias politiqueras que administran el poder; usando para ello la herramienta idónea denominada “elecciones primarias”.

Las formas delincuenciales de destruir a quien se dio cuenta de la criminalidad o quien puede ser un freno en sus acciones criminales es acabar con su dignidad a través de la deshonra o posiblemente desaparecerlo, buscando actos criminales escondidos en acciones de supuesta legalidad que muestran criminales “dignos” ante los ojos de la sociedad y que se llenan la boca de ataques cuando en su cerebro lo único que desarrollan es perversidad delincuencial.  La realidad es dura, pero es lo que hemos dejado que se desarrolle en nuestra sociedad; para que esto cambie les deseamos: …buen viento …y buena mar.

Lenin Paladines Salvador                       

leninb14paladines@gmail.com

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