Loja enfrenta una encrucijada crítica, exigiendo una redefinición profunda y una propuesta sólida para superar un largo período de letargo y gobernabilidad erosionada. La dispersión de candidatos y la incertidumbre ciudadana revelan una crisis de liderazgo y confianza. No podemos fallar; el voto es la oportunidad de construir un futuro para todos los lojanos, desterrando las prácticas políticas que han convertido la gestión pública en un «colchón de beneficios». Es imperativo que el ejercicio democrático sirva al objetivo supremo de la ciudad, no a intereses personales.
Debemos retornar a principios éticos y un pragmatismo cívico, configurando una iniciativa que emane del colectivo ciudadano. La necesidad de desterrar errores pasados y recientes, vinculados a la corrupción y el clientelismo, es palpable. Se requiere una transformación cultural, más allá de un cambio de figuras, para garantizar condiciones de vida dignas y justas. La ciudadanía debe activarse, definiendo ejes estratégicos y programas concretos.
Una Loja habitable y ordenada, Una Loja productiva y emprendedora, Una Loja turística, Una Loja social, incluyente y equitativa, Una Loja cultural y patrimonial creativa y Una Loja integradora y participativa. Solo así tendremos pertinencia en nuestro actuar. Estos pilares interconectados son cruciales para un desarrollo coherente y de alto impacto, subrayando la necesidad de un pensamiento sistémico y la implementación coordinada de esfuerzos.
Es el momento de revivir el espíritu lojano: su cultura, su rebeldía y su canto. Esta herencia es una fuerza unificadora frente a la incertidumbre, un llamado a reclamar nuestra identidad cívica. La solución no reside en personajes sino en planes y reavivar nuestros valores culturales. Debemos manifestar el proceder inteligente, visionario y ético que nos caracteriza, desatando nuestro potencial en nuestro propio terruño.
Sumar voluntades no es una opción, sino una obligación moral. Quienes acepten este llamado serán los verdaderos libertadores de Loja, derrotando el populismo y otorgando a las futuras generaciones la justicia social anhelada. Una voluntad cívica unida y comprometida puede desafiar eficazmente las fuerzas políticas negativas. Este es un llamado a la unidad y al propósito compartido para un futuro más brillante y justo para todos los lojanos.
Paúl Cueva Luzuriaga
paulscueva@hotmail.com