Una sociedad inmediatista, una sociedad egoísta

El modelo de gestión y la estructura organizativa de la sociedad ecuatoriana, gestadas desde hace muchos años atrás -un siglo tal vez- lamentablemente no responde, ni responderá a las necesidades actuales de los millones de habitantes que poblamos este territorio. Todo el entusiasmo que en algún momento ponen de manifiesto los responsables de guiar el destino del país, no sobre pasa, en el mejor de los casos, los diez años. El hacer y deshacer, es una constante de nuestra sociedad que en la actualidad nos pasa factura. Hemos vivido plagados de múltiples visiones, intensiones individuales e ilusiones, nada comunes. Estos remiendos nunca permitieron lograr una visión conjunta que, más allá de líderes, gobiernos y partidos políticos, nos enrumben a un sólido proyecto a futuro, como si lo hemos visto en otros países ¿Creo que es demasiado pedir? La sociedad ecuatoriana, en su mayoría, tiende a ser inmediatista, a vivir para el momento, lo cual impide tener una visión a largo plazo. La idea de planificación y de organización no está regada en la población. En escuelas y colegios tampoco se le da la importancia que debería, por tanto, es difícil implantarla.

Si seguimos actuando de la misma forma, las generaciones venideras van a encontrar un país mucho más incontrolable, una sociedad con un caos insostenible ¿Esa es la herencia que vamos a dejarles?, ¿así amamos a nuestros hijos y nietos?

Hernán Yaguana Romero

hayaguana@utpl.edu.ec

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